Khamzat Chimaev, uno de los peleadores más destacados del peso medio en la UFC, no tiene planes inmediatos de mudarse a la división de 205 libras, a pesar de las recientes especulaciones tras su derrota contra Sean Strickland en UFC 328. Esta información proviene directamente de Arman Tsarukyan, amigo cercano y compañero de entrenamiento de Chimaev, quien desmintió los rumores y aclaró que el foco del ruso-es Emiratí está puesto en la revancha contra Strickland.
Contexto de la derrota en UFC 328
El pasado 9 de mayo de 2026, en el Prudential Center de Newark, Nueva Jersey, Chimaev sufrió la primera derrota de su carrera profesional tras caer por decisión dividida ante Sean Strickland. Los jueces puntuaron 48-47 a favor de Chimaev, pero dos tarjetas marcaron 48-47 a favor de Strickland, que recuperó así el cinturón de peso medio por segunda vez (primera en 2023). Esta pelea marcó un punto de inflexión en la carrera de Chimaev, quien hasta entonces mantenía un récord invicto y figuraba entre los mejores libra por libra de la UFC.
Tras el combate, Dana White, presidente de la UFC, afirmó que Chimaev aparentemente planeaba ascender a peso semipesado (205 libras), lo que generó gran expectación sobre enfrentamientos potenciales con figuras como Alex Pereira, campeón actual de esa categoría. Sin embargo, esta versión fue matizada directamente por alguien con acceso privilegiado al entorno de Chimaev.
Aclaración de Arman Tsarukyan: no hay mudanza pronta a 205 libras
Arman Tsarukyan, peleador #2 en peso ligero y uno de los aliados más cercanos de Chimaev, declaró públicamente que Khamzat no tiene planes de cambiar de división en el futuro inmediato. Según Tsarukyan, Chimaev está obsesionado con conseguir la revancha contra Sean Strickland y su equipo ya solicitó formalmente ese combate, con posibilidades de llevarlo a cabo en Abu Dabi en octubre de 2026.
Tsarukyan explicó que Chimaev “no es de los que deja asuntos pendientes” y que su prioridad es resolver la derrota por decisión antes de pensar en nuevos desafíos en otra categoría de peso. Esta declaración cobra especial valor por la proximidad entre ambas figuras y la veracidad de la información transmitida tras el evento.
El impacto del duro corte de peso para UFC 328
Otro dato relevante en esta historia es el riguroso corte de peso al que Chimaev fue sometido antes de UFC 328. Según reveló Tsarukyan, el ruso tuvo que bajar alrededor de 21 kilogramos (46 libras) desde su peso natural para llegar a las 185 libras oficiales del peso medio. Ese esfuerzo extremo afectó notablemente su estado físico, evidenciado en su apariencia débil y temblorosa en la báscula.
Esta situación explica en parte por qué Chimaev no ve viable subir directamente a 205 libras en este momento; un cambio tan drástico tras un corte tan fuerte podría ser perjudicial para su rendimiento y salud a corto plazo. La revancha en peso medio permitiría mantener un peso controlado y enfoque específico sin el desgaste adicional que implica una transición a semipesado.
Posición del equipo y entrenador
Previo a UFC 328, el entrenador principal de Chimaev insistió en que su pupilo debía concentrarse exclusivamente en defender el título de peso medio y desechó la idea de cambiar de categoría. Esta postura se alinea con la narración de Tsarukyan, reforzando la coherencia del plan de Chimaev: primero sanar la derrota, luego avanzar en su carrera sin presiones externas por el momento.
Conclusiones
Aunque Dana White y varios analistas hayan sugerido que Khamzat Chimaev está encaminado hacia peso semipesado, la versión desde su círculo íntimo pinta un panorama diferente. El ruso-es Emiratí está centrado en la revancha con Sean Strickland y en estabilizar su carrera antes de asumir cambios mayores.
Para la comunidad de MMA hispanohablante y seguidores de UFC, esta información es clave para ajustar expectativas sobre la trayectoria de Chimaev. No habrá un enfrentamiento inmediato con Alex Pereira ni otros pesos semipesados, sino una guerra pendiente en las 185 libras que define mucho de su futuro competitivo.
