Colby Covington vence a Luke Rockhold en RAF05 con puro wrestling

Colby Covington salió de la jaula de Real American Freestyle 05 (RAF05) el pasado 10 de enero con la mano en alto, tras superar sin contemplaciones a Luke Rockhold en un combate que confirmó quién manda cuando la lucha libre entra en juego. En el Amerant Bank Arena de Sunrise, Florida, el excampeón interino de peso welter de UFC no necesitó ni media ronda para imponer su wrestling y derribar al exmonarca de peso medio, sellando así una victoria contundente y técnica que dejó claro que en el grappling puro, Covington es un dios.

Este enfrentamiento no fue una pelea más: fue la colisión perfecta de estilos y reputaciones dentro y fuera del octágono. RAF05, la nueva joya de la corona en la lucha libre profesional sin guion, apostó fuerte trayendo a dos pesos pesados del MMA. Y la batalla no decepcionó. Colby prometió “volcar a Luke sobre su cuello” y no mintió. El resultado fue un espectáculo de fuerza, control y técnica que exhibió la brutalidad del wrestling en su máxima expresión.

Colby Covington: Más que un luchador, una máquina de destrucción

No es sorpresa para nadie que Colby Covington se adueñara del evento. Su historial en lucha universitaria como All-American de la División I es su carta de presentación y una garantía de que en la jaula va a salir con ganas de guerra. En RAF05 no se anduvo con rodeos: aplicó presiones constantes con una técnica quirúrgica, un control absoluto en suelo y una agresividad sin pausa. Ese ground and pound no fue un juego, fue una ejecución profesional que borró las opciones de Rockhold desde temprano.

Su capacidad para encadenar derribos y controlar cada transición demostró por qué no es solo un peleador de MMA, sino un atleta completo y adaptado a cualquier formato. Covington es un ejemplo claro de que la lucha libre es la base, y dominarla garantiza el dominio en el deporte de los puños y las llaves.

Luke Rockhold: Experiencia y talento, pero sin respuesta ante la presión libre

Mucho se esperaba de Luke Rockhold, un tipo con judo, jiu-jitsu y lucha en sus venas, además de un pasado glorioso como campeón medio en UFC y Strikeforce. Pero anoche, en suelo abierto y sin guías, la experiencia no alcanzó. Rockhold intentó mantener la calma, buscando contrarrestar el empuje de Covington con su versatilidad, pero cada intento fue neutralizado. La lucha libre de estilo libre, con toda su crudeza y técnica sin concesiones, fue un idioma que Rockhold no logró hablar tan fluido.

Su derrota es leyenda, no porque haya faltado garra, sino porque el wrestling de Covington fue simplemente otro nivel. Es un recordatorio brutal de que la especialización y el dominio tradicional de un estilo pueden ser la sentencia cuando la pelea se juega en territorio ajeno.

RAF05: La fusión perfecta entre lucha libre y MMA para un público hambriento de acción

Real American Freestyle está haciendo ruido con una fórmula que nadie había explotado así antes: juntar a estrellas MMA y especialistas en lucha libre en un espectáculo real y sin guion. El evento en Florida fue un éxito rotundo, con nombres como Arman Tsarukyan, Yoel Romero y Bo Nickal en la cartelera, pero fue el combate de Covington y Rockhold lo que confirmó que RAF puede ser la nueva referencia global.

Esta promoción no busca ser un show de payasos ni combates controlados, aquí se pelea con ferocidad y consonancia técnica, algo que el público ya pedía a gritos. RAF05 fue más que un evento, fue la demostración palpable de que la lucha libre no es solo un complemento, sino la base real del MMA.

Conclusión: ¿Qué nos deja esta guerra en la lona?

Si quieres entender por qué la lucha libre es la base del éxito en artes marciales mixtas, solo tienes que mirar a Covington en RAF05. Fue un recordatorio sin sentido de paños calientes: domina el suelo y dominarás la pelea. Luke Rockhold lo intentó todo, pero el plan de juego se desmoronó ante un vendaval incontrolable de wrestling freestyle.

Esta es la realidad. La corona no siempre tiene que estar en las artes marciales mixtas tal como las conocemos: la lucha libre profesional sin guion ha llegado para quedarse y si no empiezas a mirar a Covington como un referente absoluto, te quedarás dormido. Si hay un campeón esa noche no fue la mano alzada, fue la técnica, el corazón y la brutalidad controlada que solo un luchador de élite como Colby puede dar.

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