Paddy Pimblett, uno de los contendientes más destacados de la división de peso ligero de la UFC, lanzó una propuesta clara y ambiciosa tras su victoria en UFC 329: quiere enfrentarse a Conor McGregor en peso wélter y con el Madison Square Garden (MSG) como escenario. Este anuncio llega justo en la antesala del esperado regreso de McGregor a la competición tras más de cinco años de ausencia, un combate que ambos luchadores disputaron dentro del mismo evento.
Pimblett plantea un salto estratégico a peso wélter para enfrentar a McGregor en MSG
Paddy Pimblett, cuyo récord oficial en UFC es de 7-1, confirmó su triunfo sobre Benoît Saint Denis en UFC 329, consolidando nuevamente su posición como uno de los aspirantes de élite en la categoría de peso ligero (155 libras). Sin embargo, más allá del resultado, Pimblett sorprendió con una declaración: si McGregor gana su combate contra Max Holloway, él peleará contra la estrella irlandesa en peso wélter (170 libras) en el Madison Square Garden, uno de los recintos más emblemáticos del mundo deportivo.
Este planteamiento no es casual ni caprichoso. McGregor, después de años compitiendo en peso ligero y pluma, regresa tras su fractura de tibia con un cambio definitivo a la división wélter. Pimblett busca aprovechar esa coincidencia de categorías y la proyección mediática que una pelea contra McGregor implicaría, además de posicionarse en un mercado internacional reforzado.
UFC 329: un evento clave en la carrera de ambos peleadores
UFC 329, celebrado el 11 de julio de 2026 en la T-Mobile Arena de Las Vegas, marcó el esperado regreso de Conor McGregor, quien enfrentó a Max Holloway en un duelo revancha en peso wélter. McGregor vuelve tras un parón de más de cinco años, durante los cuales sufrió una grave lesión en su última pelea contra Dustin Poirier en 2021.
Por su parte, Paddy Pimblett disputó el co-main event ante Benoît Saint Denis, un contendiente rankeado en el top-5 con una racha de cuatro victorias consecutivas. Pimblett ganó el combate con autoridad después de recuperarse de su única derrota en UFC, frente a Justin Gaethje en enero de 2026, lo que refuerza la credibilidad de su propuesta para medirse a McGregor.
El contexto técnico y estratégico de la propuesta de Pimblett
Subir de peso ligero a peso wélter representa para Pimblett un reto físico y técnico considerable. Su estilo versátil se apoya en un grappling sofisticado y un striking efectivo, con varias victorias por sumisión y TKO en UFC. Sin embargo, enfrentarse a McGregor en 170 libras requerirá adaptarse a un poder de golpeo y resistencia diferentes.
Desde el punto de vista comercial y deportivo, la pelea tiene sentido. McGregor ha mostrado en sus entrenamientos un estado físico mejorado, con mayor potencia y precisión que antes. Su rivalidad natural con un británico de perfil ascendente como Pimblett crearía una narrativa atractiva para aficionados y medios internacionales. Además, el MSG es un escenario idóneo para consolidar combates de alto impacto y visibilidad global.
Viabilidad y perspectivas a corto plazo
Pimblett condicionó su oferta a que ambos ganaran sus combates en UFC 329, algo que se cumplió. No obstante, la posibilidad de concretar esta pelea depende de varios factores:
- La decisión final de la UFC, que deberá considerar el calendario de ambos peleadores y la prioridad de las peleas por título, especialmente en peso ligero.
- El estado físico y la recuperación post-UFC 329, además de las negociaciones contractuales.
- La saturación del mercado en peso wélter, donde hoy destacan peleadores consolidados con campañas en ascenso.
A nuestro juicio, la propuesta de Pimblett es una apuesta calculada para posicionarse en la élite absoluta de la UFC y multiplicar su exposición global. Aunque la construcción de la pelea aún es especulativa, el contexto lo favorece más que en ocasiones anteriores.
Conclusión
Paddy Pimblett enfrenta un momento crucial en su carrera tras UFC 329, con la confianza y legitimidad suficientes para demandar un combate de alto perfil contra Conor McGregor en peso wélter y en un escenario de talla mundial como el Madison Square Garden. El evento que revirtió su derrota ante Gaethje y la recuperación de la estrella irlandesa en el mismo cartel sientan una base sólida para esta posibilidad, aunque el sentido común y la gestión deportiva marcarán el ritmo definitivo.
La próxima UFC 329 no solo supuso el regreso de McGregor, sino también la confirmación de Pimblett como un contendiente dispuesto a dar un salto importante, tanto en peso como en proyección internacional.
