Arman Tsarukyan no está para tonterías ni esperar en la fila. El contendiente en la división peso ligero de la UFC acaba de soltar una bomba: quiere medirse a Ilia Topuria en enero. Sin filtros ni vueltas, el armenio-ruso dice alto y claro que está listo para la guerra, sin perder tiempo y sin excusas. “No quiero esperar”, soltó, dejando en la mesa un desafío que la UFC debería tomar muy en serio si busca un evento que haga explotar la primera cartelera del año.
¿Quiénes son estos dos bestias y qué hay detrás del desafío?
Tsarukyan llega con hambre tras un KO brutal contra Beneil Dariush en UFC on ESPN 52. Esa victoria en el primer asalto no fue un paseo: fue una declaración de intenciones directa al sistema. Con un récord de 21-3 en MMA y 8-2 en UFC, él es más que un talento; es una amenaza real en un peso ligero saturado de guerreros. Su estilo combina golpeo potente con grappling técnico, una mezcla que lo hace impredecible y peligroso.
Por el otro lado, Ilia Topuria – conocido como “El Matador” – es la definición de invicto letal en peso pluma. 15-0 MMA y 7-0 en UFC reflejan a un peleador que no solo sabe pegar, sino que termina lo que empieza, ya sea con nocauts o sumisiones. No en vano es una de las joyas del momento, con una base técnica brutal y un coraje que le viene de serie.
¿Cómo y dónde podría cerrarse esta pelea?
La propuesta de Tsarukyan no es una ocurrencia: quiere la guerra en enero, justo en la primera cartelera del año para UFC en Paramount. Un escenario ideal para levantar polvareda y poner a estos dos machos a destrozarse. Hay que destacar que Topuria normalmente compite en pluma, pero Tsarukyan no parece dispuesto a respetar esa frontera: su interés abre la puerta a un duelo en peso ligero, o a un ajuste de peso que haga la pelea posible.
Esto no es solo un choque de récords, ni simplemente una cuestión de rankings. Es un enfrentamiento que puede cambiar las jerarquías en dos divisiones. Para Tsarukyan, ganar a un tipo con la carrera limpia y explosiva de Topuria sería la catapulta para pelear por el título. Para Topuria, aceptar el reto y subir a peso ligero es demostrar que no le asustan ni las categorías ni los guerreros duros.
Lo que significa esta pelea para el aficionado y el deporte
No nos engañemos: esto es mucho más que dos tipos dándose de golpes. Es un choque técnico, brutal y estratégico. Tsarukyan domina tanto el crochet y el jab como un kimura bien ejecutado. Topuria sabe cómo cerrar un combate con control absoluto en el suelo, llevando la presión al estilo kata gatame hasta que el rival no aguanta más.
Cada hombro, cada golpe y cada derribo tendrán consecuencias. Los fanáticos españoles están especialmente atentos, porque Topuria tiene un fuerte apoyo aquí y representa la esperanza de un campeón nacional en la UFC. Ese plus añade más morbo y pasión al enfrentamiento.
Tsarukyan, con su estilo completo y capacidad para cerrar peleas rápido, quiere hacer sangre y no dejar dudas. Si esta pelea se arma, prepárense para una guerra sin escapes, donde no se guarda nada, ni golpes ni energía. Decir que “no quiero esperar” es un grito de guerra que retumba en todo el mundo de las MMA.
En conclusión
Arman Tsarukyan está lanzando un mensaje claro: está listo, enchufado y con la artillería pesada lista para enfrentar al invicto Ilia Topuria en enero. Esta pelea no es un sueño, es una posibilidad real que puede revolucionar dos divisiones en el UFC. La combinación de estilos, el hambre de ambos guerreros y el momento en que llega el desafío hacen de este potencial choque una cita obligada para cualquier fan de las MMA.
Si eres de los que disfruta del mordiente del crochet y la contundencia de un golpe bien puesto; si entiendes la técnica del grappling y respetas un buen kata gatame cuando lo ves, esta pelea tiene que estar en tu radar. Porque cuando Tsarukyan dice “No quiero esperar”, sabes que la carnicería en la jaula será brutal, técnica y sin piedad.
