El potencial enfrentamiento entre Shavkat Rakhmonov e Islam Makhachev despierta interés en la división de peso wélter. El kazajo, aunque aún recuperándose de una lesión de rodilla que lo ha mantenido fuera de competencia desde finales de 2024, ha compartido su análisis sobre cómo se mediría ante el campeón vigente. Según sus propias palabras, confía en que “lo hará bastante bien”, enfatizando una estrategia basada en la versatilidad técnica y una fuerte capacidad tanto en el golpeo como en el suelo.
Estado actual y contexto del combate
Islam Makhachev, campeón de peso wélter desde noviembre de 2025 tras vencer a Jack Della Maddalena, domina la categoría con un récord profesional de 28-1 y un estilo centrado en la lucha y el control en el suelo, con un promedio de entre 5 y 6 derribos por pelea. Por su parte, Rakhmonov arrastra una pausa de casi dos años debido a una doble cirugía de rodilla, pero mantiene un historial impecable de 19-0, todas sus victorias por finalización. A pesar de no haber competido desde diciembre de 2024, el kazajo cree que una vez recuperado podrá presentar un desafío sólido a Makhachev. Su evaluación no es una simple confirmación de confianza, sino la base de una estrategia técnica donde destaca su juego de pie como superior al del ruso y su capacidad para competir en diversas situaciones de combate.
Estrategia y técnica de Shavkat Rakhmonov
Superioridad en el juego de pie
Rakhmonov considera que su striking es un punto fuerte comparado con Makhachev, quien generalmente se apoya en llevar la pelea al suelo y dominar desde ahí. Esta diferencia es fundamental, dado que Makhachev posee una defensa de derribos excepcional pero no se le considera un especialista en golpeo fino o versátil. El kazajo ha declarado que prevé un combate competitivo donde podrá defender los intentos de takedown del campeón y también imponer pelea desde el striking. Su capacidad para mantener la pelea de pie, con precisión y economía de movimiento, lo convierte en un rival distinto a los que Makhachev ha enfrentado anteriormente.
Versatilidad en todas las fases del combate
Además del golpeo, Rakhmonov se muestra confiado en que puede adaptarse a cualquier escenario: suelo, clinch o lucha en pie. Esta versatilidad es una ventaja frente a Makhachev y sus intentos de llevar la pelea a donde más cómodo se sienta.
Puedo pelear en cualquier lugar — en pie, en el suelo, en el clinch — y soy un mal rival para Islam
Esta declaración refleja no sólo confianza, sino un reconocimiento técnico de sus habilidades para competir en las distintas facetas que implica un combate de élite en peso wélter.
Experiencia previa y ritmo de combate
Aunque el último combate oficial de Rakhmonov fue en diciembre de 2024, su actuación frente a Ian Machado Garry en UFC 310 fue una muestra tangible de su capacidad ofensiva, combinando presión constante y finalizaciones. Esa victoria se arguye como evidencia de sus habilidades para controlar el ritmo y el espacio, lo que será crucial al enfrentarse a un campeón con alto nivel de wrestling y grappling defensivo.
Perspectiva de Islam Makhachev y la división
Makhachev ha mostrado apertura hacia la idea de enfrentar a Rakhmonov, aunque ha cuestionado la legitimidad de que éste obtenga una oportunidad titular tras una inactividad prolongada. Esto representa una postura estratégica estándar para campeones, que buscan minimizar riesgos y controlar cuándo y contra quién defienden su título. La división de peso wélter en 2026 presenta varios contendientes activos, pero Rakhmonov, tras superar su recuperación, podría posicionarse nuevamente como un rival definitivo para Makhachev si demuestra estar en forma y realiza actuaciones convincentes.
Desafíos de la inactividad y recuperación
La larga ausencia de Rakhmonov debido a lesiones de rodilla supone una incógnita importante. La transición desde la rehabilitación a la competencia de alto nivel es compleja, y la UFC no ha confirmado fechas oficiales para su regreso, aunque se apunta a un posible retorno entre finales de 2026 y principios de 2027. Su desempeño en ese retorno será clave para determinar si puede incluso aspirar a una pelea titular. Para entonces, su discurso de que “hará bastante bien” debe interpretarse como una valoración honesta y contenida, consciente de la dificultad que supone enfrentarse a un campeón en plena actividad.
Conclusión
Las declaraciones de Shavkat Rakhmonov del 6 de septiembre de 2026 apuntan a una estrategia moderada pero sólida ante una posible pelea contra Islam Makhachev. Respaldado por un perfil técnico versátil y un récord impecable, el kazajo confía en su juego de pie y en su capacidad para competir en cualquier escenario del combate. Sin embargo, la prolongada recuperación y falta de combates recientes complican el panorama y retrasan la concreción de este esperado choque. A la espera de su retorno, la división de peso wélter sigue observando a dos peleadores con estilos muy diferentes que podrían definir el rumbo del título en los próximos meses.
