El pasado 9 de mayo de 2026, Khamzat Chimaev sufrió la primera derrota de su carrera profesional al perder el título indiscutido de peso medio de la UFC ante Sean Strickland en UFC 328, celebrado en Newark, Nueva Jersey. Cuatro meses después, Chimaev ha admitido públicamente que cometió errores durante la pelea, marcando un punto de inflexión en su carrera y dejando claro que no atribuye completamente su derrota a las dificultades en el corte de peso.
Contexto del combate y resultado
La pelea terminó con una decisión dividida a favor de Strickland (49-46, 49-46, 48-47). Esta fue una pelea poco habitual para Chimaev, conocido por su dominio y control en el suelo. Strickland supo neutralizar los intentos de takedown y mantuvo el combate mayormente en pie, donde su striking predominó. El marcador refleja la competitividad extrema del encuentro, muy distinto a los combates previos del sueco-ruso con una racha invicta de 15-0, 9 de ellas en UFC.
Problemas en el corte de peso
Antes de la pelea, Chimaev enfrentó un proceso de corte de peso severo para alcanzar el límite de 185 libras. Su hermano y el ex campeón T.J. Dillashaw revelaron que el cuerpo de Khamzat “se apagó” durante esta etapa, con una reducción de casi 50 libras desde su peso de entrenamiento. A pesar de esto, Chimaev ha optado por no usar el corte de peso como excusa principal a su derrota y ha declarado: “No soy un santo, cometí errores. No quiero hablar del corte de peso como justificación”.
Errores técnicos que reconoció Chimaev
En las declaraciones recientes durante un evento de lucha libre en Moscú, Chimaev admitió que hubo fallos tácticos en UFC 328. A diferencia de sus combates anteriores donde iba al suelo para dominar con wrestling y sometimientos, esta vez no logró imponer su estilo con eficacia. Strickland desarrolló una defensa sólida y supo controlar la distancia. Chimaev identificó que su ritmo y estrategia no fueron óptimos y que las oportunidades para hacer daño efectivo fueron limitadas.
Comparativa con peleas anteriores
Chimaev se había caracterizado por dominar con un wrestling explosivo y un control intenso en el suelo, logrando resultados contundentes como contra Robert Whittaker y Dricus Du Plessis. En cambio, ante Strickland fue incapaz de derribar con facilidad, lo que lo obligó a enfrentarse en una pelea más táctico-estratégica en pie, terreno donde Strickland era favorito. Esta desviación estructural en su estilo habitual fue un factor clave para que la pelea se decidiera por puntos y no por finalización.
Reacción de la comunidad y posibles consecuencias futuras
Tras la pelea, Chimaev anunció un posible cambio a peso semipesado, aunque recientemente afirmó que permanecerá en peso medio y que su objetivo sigue siendo “romper a todos en 185 libras”. Mientras tanto, Dricus Du Plessis, actual campeón de la división, criticó duramente el argumento del corte de peso, exigiendo mayor responsabilidad y menos excusas.
Chimaev también ha manifestado interés en una revancha rápida contra Strickland, mostrando confianza pese a su derrota. El panorama sugiere que el sueco-ruso apostará por ahondar en su técnica y en la gestión de su peso para recuperar el nivel que lo llevó a convertirse en uno de los nombres más prometedores de la UFC.
Conclusión
El reconocimiento público de errores por parte de Khamzat Chimaev abre una nueva etapa en su carrera tras la primera derrota profesional. Su disposición a no justificar exclusivamente el resultado en problemas ajenos, como el corte de peso, refleja una madurez que podría traducirse en ajustes tácticos y un retorno fortalecido a la división de peso medio. La comunidad MMA hispanohablante seguirá de cerca sus próximos movimientos y la posible revancha ante Sean Strickland en una de las divisiones más competitivas de la UFC.
