Conor McGregor se opera la rodilla tras lesión en UFC 329

Conor McGregor fue operado exitosamente para reparar un desgarro de ligamento cruzado anterior (ACL) y menisco en su rodilla derecha. La lesión ocurrió el 11 de julio de 2026, durante su regreso competitivo en UFC 329 ante Max Holloway en Las Vegas, cuando sufrió la lesión a los 69 segundos del primer asalto. La cirugía se realizó en Miami bajo la supervisión del reconocido cirujano ortopédico Dr. Neal ElAttrache, especialista en medicina deportiva.

Esta intervención artroscópica busca reparar ambos daños con el objetivo de que McGregor pueda retomar su carrera profesional después de aproximadamente 12 meses de recuperación, según confirmó el irlandés. Con 38 años y un historial reciente de lesiones graves, el contexto de esta cirugía tendrá impacto en los pasos futuros de su carrera dentro de la UFC.

Lesión y contexto del combate en UFC 329

El evento UFC 329, celebrado el 11 de julio de 2026 en la T-Mobile Arena de Las Vegas, marcó el tan esperado regreso de McGregor tras más de cinco años de inactividad a nivel profesional. Su última pelea previa había sido en julio de 2021, cuando sufrió una fractura grave de tibia y peroné contra Dustin Poirier.

Frente a Max Holloway, ex campeón de peso pluma y luchador con un récord en UFC cercano a 28-9, McGregor intentó al inicio una patada giratoria volante con la pierna izquierda. La maniobra terminó con una caída forzada y una lesión grave en la rodilla derecha a los 1:09 minutos del primer asalto, lo que provocó la detención inmediata del combate y la derrota oficial por TKO.

Diagnóstico de la lesión: desgarro de ACL y menisco

Tras el incidente, McGregor reveló mediante sus redes sociales que la lesión implicó un desgarro combinado del ligamento cruzado anterior (ACL) y del menisco en la rodilla derecha. Ambos son componentes clave para la estabilidad y funcionalidad de la articulación, especialmente vitales para un luchador de MMA dada la demanda física y la necesidad de movilidad rápida y explosiva.

Este tipo de lesión requiere una cirugía especializada para restaurar la integridad estructural. El daño en la rodilla opuesta recuerda a una lesión similar sufrida por McGregor en 2013, de la cual regresó a la competencia en nueve meses, aunque esta ocasión el contexto y la edad actual exigen una evaluación diferente.

Detalles de la cirugía y equipo médico

La intervención fue una cirugía artroscópica realizada a finales de julio de 2026 en Miami, bajo la dirección del Dr. Neal ElAttrache, especialista reconocido internacionalmente en lesiones deportivas. ElAttrache tiene historial con figuras de NFL, NBA y otros deportes, avalando su experiencia para casos de máxima exigencia atlética.

El procedimiento mínimamente invasivo permite reparar ambas estructuras (ligamento y menisco) con menor daño a tejidos circundantes y mejores garantías en el proceso de recuperación.

Progresos y expectativas de recuperación

Dos días antes de la publicación de este artículo, McGregor compartió un mensaje optimista indicando que la cirugía salió “excelente” y que está confiado en una recuperación completa. Actualmente camina sin muletas y realiza ejercicios para fortalecer el cuádriceps bajo resistencia.

El cronograma estimado se extiende a aproximadamente 12 meses para un retorno a la competencia, un plazo mayor al del pasado pero que se justifica por la gravedad y complejidad de la lesión, así como la edad del peleador. McGregor mencionó los avances en terapias biológicas —como el plasma enriquecido con plaquetas— y técnicas de rehabilitación mejoradas desde su primer desgarro, lo que incrementa sus probabilidades para una recuperación efectiva.

Impacto en la carrera y futuro próximo

A los 38 años y con dos lesiones graves en la última década, McGregor enfrenta desafíos importantes para mantener el nivel competitivo que le caracteriza. El desgaste físico acumulado y la necesidad de un adecuado proceso de rehabilitación serán clave para su posible regreso en verano de 2027.

Su historial como doble campeón de la UFC y máxima figura de PPV continúa avalando su atractivo dentro del deporte, pero la ventana para combates relevantes y títulos puede reducirse si la recuperación no progresa acorde a lo planeado.

Conclusión

Conor McGregor se ha sometido a una cirugía artroscópica con éxito para reparar un desgarro de ACL y menisco en la rodilla derecha, lesión sufrida en su regreso a la UFC ante Max Holloway. El proceso postquirúrgico muestra signos positivos y plantea un retorno estimado en alrededor de 12 meses. No obstante, el contexto de edad y repetidas lesiones obliga a seguir de cerca su rehabilitación y evaluar cómo impacta esta adversidad en su trayectoria profesional dentro del MMA.

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