Nassourdine Imavov ha manifestado públicamente su profundo desdén hacia Sean Strickland y advierte que su revancha será “muy personal”. El peleador franco-ruso del peso medio de UFC, que ocupa el puesto número 3 en el ranking oficial, confirmó que está “100 por ciento” seguro de que enfrentará al campeón estadounidense en la próxima defensa de cinturón. Estas declaraciones intensifican la expectativa en torno a una rivalidad que va más allá del ámbito deportivo y que podría marcar un momento clave para la división de peso medio.
Nassourdine Imavov contra Sean Strickland: raíz del conflicto
La enemistad entre Imavov y Strickland comenzó tras su primer enfrentamiento en UFC Vegas 67, celebrado en enero de 2023. Strickland aceptó pelear con solo cuatro días de aviso y dominó el combate, ganando por decisión unánime (49-46 x2, 48-47). Desde entonces, Imavov no solo ha reclamado una revancha, sino que también ha mejorado su rendimiento de forma notable.
En el periodo posterior a esa pelea, Imavov ha firmado cinco victorias consecutivas frente a rivales de alto nivel, entre ellos una impresionante finalización por TKO en el segundo asalto contra Israel Adesanya en febrero de 2025. Mientras tanto, Strickland recuperó el título de peso medio en UFC 328 (9 de mayo de 2026) al derrotar por decisión unánime a Khamzat Chimaev, consolidando su posición como campeón vigente.
La diferencia en las trayectorias ha añadido complejidad a la rivalidad: Imavov siente que fue subestimado en la primera pelea y que merece con creces la oportunidad de luchar por el título, mientras que Strickland mantiene con cautela su postura.
Declaraciones de Imavov y naturaleza personal de la revancha
En un video reciente publicado en julio de 2026, Nassourdine Imavov no dudó en expresar un profundo odio hacia Sean Strickland. Al hablar de un posible reencuentro, afirmó que será una pelea “muy personal”. Sus declaraciones, fuertes para el estándar habitual del deporte, reflejan una animosidad que supera la competición deportiva típica.
Imavov llegó a decir textualmente que quiere “arrancarle la cabeza” a Strickland, lo que evidencia la dimensión emocional que carga esta rivalidad. Además, confirmó que la UFC le ha asegurado que su próxima contienda será por el título, enfatizando su certeza de llegar a pelear el cinturón contra Strickland.
Relevancia para la división de peso medio
Desde el punto de vista deportivo, esta revancha tiene un componente técnico y de clasificación claro. Strickland, campeón por segunda vez, está defendiendo un cinturón en una división donde han surgido contendientes fuertes como Khamzat Chimaev y Dricus Du Plessis.
Imavov, número 3 del ranking oficial de peso medio y con una racha intachable, ha demostrado estar listo para competir en el siguiente nivel. Técnicamente, ambos son strikers con estilos agresivos y precisos, lo que sugiere una pelea equilibrada y atractiva para la afición y analistas.
No obstante, la disputa presenta incógnitas relacionadas con las posibles decisiones de la UFC, puesto que otros nombres relevantes como Chimaev y Du Plessis también presionan para una oportunidad titular. Esto convierte a la pelea en un paso estratégico clave para la división.
Perfil técnico de los protagonistas
Nassourdine Imavov, nacido en Rusia y criado en Francia, entrena en Venum Training Camp bajo la guía de Nicolas Ott. Reconocido por su boxeo técnico y capacidad para finalizar con golpes contundentes, ha evolucionado notablemente en los últimos años, confirmando su estatus de contendiente serio tras la victoria sobre Israel Adesanya y sus otras cuatro peleas ganadas consecutivamente.
Sean Strickland, veterano con más de 18 años de carrera desde 2008, es conocido por su estilo sólido y control sobre el octágono, combinando striking efectivo y buena defensa. Su última hazaña fue derrotar a Chimaev en UFC 328, recuperando el título mundial que mantenía desde antes.
Conclusión
Las recientes declaraciones de Nassourdine Imavov reflejan un nivel inusual de rivalidad y antipatía hacia Sean Strickland, marcando una pelea próxima que promete ser no solo deportiva sino también emocionalmente intensa. Mientras Strickland defiende su título, Imavov llega con credenciales sólidas y la determinación de disputar la corona.
Esta revancha, todavía sin fecha confirmada por la UFC, es clave para clarificar la jerarquía en la división de peso medio, y dada la carga personal que ha expresado Imavov, no será un combate al uso. La comunidad hispanohablante del MMA debe seguir de cerca esta historia que va más allá del cuadrilátero y que puede consolidar al próximo gran protagonista de la categoría.
