El ex campeón invicto de UFC, Khabib Nurmagomedov, ha compartido recientemente una historia inédita sobre un momento clave en la formación de Islam Makhachev, actual campeón del peso welter de UFC. Según Khabib, su padre, Abdulmanap Nurmagomedov, no dudó en expulsar a Islam y a unas cincuenta personas más de su gimnasio por motivos tan singulares como estrictos, relacionados con el peinado y la disciplina. Esta anécdota ilustra la férrea filosofía de entrenamiento que definió a uno de los centros de MMA más influyentes del mundo, y que cimentó la mentalidad ganadora de dos de los luchadores más destacados de la actualidad.
El contexto del incidente: disciplina ante todo
En una entrevista para la UFC en julio de 2026, Khabib explicó que el día en que Abdulmanap expulsó a Islam Makhachev del gimnasio no fue un hecho aislado ni arbitrario. El motivo principal fue el incumplimiento de las reglas que el entrenador estableció para todos sus atletas, basadas en tres pilares fundamentales: un corte de cabello corto o rapado, puntualidad extrema y comportamiento cívico fuera del gimnasio.
La anécdota concreta señala que, tras la expulsión masiva de más de cincuenta personas —que incluía a Islam— por sus peinados, solo tres luchadores regresaron alrededor de 30 o 40 minutos después, entre ellos Makhachev. Abdulmanap comentó que esos tres eran los que realmente querían aprender y que serían los que conseguirían resultados. Este momento revela no solo un criterio de selección física, sino una prueba de compromiso personal y actitud mental, elementos que según Abdulmanap separaban a los campeones del resto.
Filosofía y legado del gimnasio Nurmagomedov
El gimnasio Abdelmanap Nurmagomedov fue más que un espacio de entrenamiento técnico: fue un templo de la disciplina y formación integral. Abdulmanap consideraba que aspectos como el corte de cabello tenían un valor simbólico y práctico. No se trataba de una cuestión estética, sino de someter el ego personal para entrar en un sistema donde la entrega y la concentración absolutas eran imprescindibles.
Islam Makhachev, con récord oficial en UFC que incluye una racha ganadora de 14 peleas consecutivas y campeón actual en peso welter (desde noviembre de 2025), es un vivo reflejo de esa filosofía. Tras su expulsión inicial, supo volver y adaptarse para cumplir las exigencias no solo técnicas, sino mentales y conductuales impuestas por Abdulmanap.
El impacto en la carrera de Islam Makhachev y Khabib
Esta historia cobra particular relevancia no solo por el peso que tiene la persona que la cuenta —Khabib— sino porque refleja la continuidad de un legado. Khabib, retirado desde 2020 con un récord perfecto de 29-0, tomó el testigo como entrenador y mentor, manteniendo las reglas instauradas por su padre. El “código del corte de cabello” no ha desaparecido, y todavía se aplican sanciones simbólicas o físicas en el gimnasio actual de Khabib como correctivo, enfatizando que la disciplina sigue siendo fundamental para la excelencia.
Dana White, presidente de UFC, ha comentado que la visión de Abdulmanap fue profética cuando aseguró que Khabib dominaría su división y tras su retiro, Islam haría lo mismo. Efectivamente, Islam ha demostrado que ese sistema y filosofía resisten el paso del tiempo y se adaptan para formar campeones.
Reflexiones finales
La expulsión de Islam Makhachev del gimnasio del padre de Khabib Nurmagomedov es un episodio que ilustra cómo la disciplina estricta y la selección psicológica son claves en el éxito en las artes marciales mixtas. Más allá de técnicas como el sambo o la lucha, la capacidad de someter el ego y aceptar normas firmes se convierte en un filtro que marca la diferencia entre un competidor común y un campeón en el alto nivel. Esta historia, corroborada por múltiples fuentes oficiales y testimonios, agrega una dimensión humana y estratégica al legado que Abdulmanap dejó tanto a Khabib como a Islam, y que sigue vigente en el MMA contemporáneo.
