Max Holloway gana “la última risa” contra Conor McGregor en su guerra verbal

El regreso de Conor McGregor a la UFC está marcado por una esperada revancha contra Max Holloway, programada para el 11 de julio en UFC 329, Las Vegas. La pugna no solo se dará dentro del octágono, sino también en las redes sociales, donde Holloway le devolvió a McGregor una provocación usando su propio lenguaje, ganándose “la última risa” en esta guerra verbal previa al combate.

Conor McGregor genera la polémica con su provocación inicial

El 16 de mayo de 2026 la UFC confirmó oficialmente que McGregor y Holloway se enfrentarán en UFC 329, tras más de cinco años de ausencia del irlandés en el octágono. Días después, el 17 de mayo, McGregor publicó un tuit desafiante que decía: “I’m gonna son you, child. Again.” (“Te voy a someter, niño. De nuevo.”).

Este mensaje alude a la victoria que McGregor consiguió sobre Holloway en 2013 por decisión unánime, con el objetivo de establecer una jerarquía de superioridad y confianza. La palabra “child” (niño) enfatiza la intención de desplazar a Holloway como un peleador inferior o menos experimentado, aunque ambos tienen ahora carreras consolidadas desde aquella primera confrontación.

La respuesta estratégica y calculada de Max Holloway

Contra lo que podría esperarse de una reacción inmediata y agresiva, Holloway optó por un enfoque más medido y efectivo. Su réplica vino con dos tuits:

  • “July 11 Return of the MAX.”
  • “Nah big dog you gonna put some respect on my name.”

Con esto, Holloway no solo reivindica su regreso con fuerza y orgullo, sino que también le pide a McGregor un respeto merecido por su récord y trayectoria desde 2013. La frase “big dog” retoma un término común en MMA para referirse con respeto, aunque el contexto implica un tono irónico y desafiante.

Este tipo de respuesta le permite a Holloway controlar el discurso y darle un giro, pasando de víctima de la provocación a protagonista que impone su propia narrativa. Así, logra “la última risa”, como señaló el artículo de LowKickMMA del 19 de junio.

Contexto histórico y profesional de la rivalidad

La primera pelea entre ambos tuvo lugar el 17 de agosto de 2013 en UFC Fight Night 26, con victoria para McGregor por decisión unánime (29-28 en las tres tarjetas). En aquel entonces ambos peleadores eran promesas jóvenes en la división de peso pluma.

Desde entonces, las trayectorias de ambos se consolidaron pero con diferencias:

  • Max Holloway se convirtió en campeón de peso pluma en múltiples ocasiones, estableció el récord de golpes significativos más alto en la historia de la UFC (3,655 golpes), y recientemente fue campeón del título BMF en 2026 antes de perderlo frente a Charles Oliveira.
  • Conor McGregor cumplió el hito de ser el primer campeón simultáneo en dos categorías (peso pluma y peso ligero), se convirtió en la mayor figura de PPV en la historia del MMA y protagonizó la pelea de boxeo contra Floyd Mayweather en 2017, aunque estuvo alejado de la competición en los últimos años y enfrenta controversias legales recientes.

Esta rivalidad ahora renace en el peso wélter (170 lbs), una categoría diferente para ambos que añade un factor extra a la pelea del 11 de julio.

El impacto y la narrativa del trash talk previo a UFC 329

El intercambio entre McGregor y Holloway se ha convertido en uno de los principales focos mediáticos antes del combate. La comunidad MMA y medios como MMA Fighting, MMA Junkie y Yahoo Sports enfatizan la importancia de estas declaraciones como parte de la promoción.

McGregor usa su historial para reafirmarse, mientras que Holloway adopta una postura más diplomática y estratégica, que a juicio de analistas como Dustin Poirier les da una narrativa más sólida y un posicionamiento psicológico favorable.

La dinámica del trash talk revela que Holloway domina el relato al devolver la provocación sin caer en la hostilidad explícita, enfocándose en el respeto y consolidación de su nombre.

Conclusión

En el ambiente previo a UFC 329, Max Holloway ha logrado transformar una provocación agresiva de Conor McGregor en un mensaje propio que sostiene su estatus y legado. Este intercambio verbal demuestra que la rivalidad entre ambos va más allá del combate físico y se juega también en la estrategia comunicativa.

Quedan apenas tres semanas para el choque en Las Vegas y la expectativa por ver si Holloway puede mantener su dominio, ahora dentro y fuera del octágono, crece día a día.

Scroll al inicio