Colby Covington explota contra UFC tras quedar fuera del evento Casa Blanca

Colby Covington, el excampeón interino de peso welter de la UFC y uno de los peleadores más polémicos del octágono, ha estallado en redes y medios tras no ser incluido en la esperada cartelera de la UFC en la Casa Blanca. El evento, planeado para el 4 de julio de 2026, buscaba ser un hito histórico en las MMA, uniendo la política y el deporte de combate en un escenario sin precedentes. Pero Covington, fiel seguidor de Donald Trump y conocido por su voz contundente, terminó fuera de la pelea, y no se guardó nada al criticar duramente a la organización.

¿Por qué Covington no peleó en el evento de la Casa Blanca?

El detonante fue la exclusión de Covington de la cartelera, que él esperaba con ansias. Según sus propias palabras, le habían ofrecido una oportunidad única para apoyar a su “héroe” Donald Trump y dejar huella en un evento que calificó como “piss-poor” (lamentable) por no contar con él. “Estoy dispuesto a pelear con cualquiera, pero parece que la UFC no lo quiere”, disparó sin filtros.

Sin embargo, Bo Nickal, el joven peso medio de la UFC, reveló una versión bien distinta. Según Nickal, la UFC sí le ofreció a Covington luchar contra él como condición para participar en la cartelera, pero Covington rechazó la pelea. Para Nickal, esta negativa es simplemente “una muestra de cobardía”. De aquí surge una disputa clara: ¿renunció Covington por voluntad propia o lo marginaron caprichosamente?

Lo que está en juego en la cartelera de la Casa Blanca

Este evento es más que una simple pelea; es un espectáculo que mezcla política, poder y marketing brutal. Dana White, presidente de la UFC, anunció que planean regalar 85,000 entradas para que el público disfrute las peleas en los jardines de la Casa Blanca, algo jamás visto en la historia de las MMA. Pero no todo es fiesta y luces. Figuras como Joe Rogan han expresado preocupación por cuestiones de seguridad y el contexto global, calificando la idea de arriesgada “en medio de una guerra”.

Para un peleador como Covington, que construyó parte de su identidad en torno a su apoyo a Trump, estar fuera de este cartel es un golpe directo a su imagen. No solo es un evento con altísimo perfil, sino que es el momento perfecto para que salga en el centro del ring en un escenario político. No hizo falta que nadie le diera la razón: el propio Covington se encargó de lanzar un balde de agua fría sobre la UFC.

Perfil y contexto del “Chaos” Covington

Colby Ray Covington no es cualquier peleador. Nacido en Clovis, California, con un impresionante currículum en lucha colegial, es un excampeón interino en el peso welter que sabe lo que es guerrear duro en la jaula. Su estilo, basado en una presión constante y wrestling de élite, dejó combates memorables. Pero como persona pública, siempre ha mezclado sus opiniones políticas con su carrera deportiva, polarizando a fans y detractores.

Recientemente, Covington debutó en Real American Freestyle (RAF), derrotando a Luke Rockhold y manteniendo activa su carrera fuera de la UFC. Esta puerta abierta a otras organizaciones puede haber complicado las negociaciones para la cartelera en la Casa Blanca, donde la UFC quiere lo más limpio y prominente.

¿Qué dijo la UFC realmente?

La versión oficial apunta a que la organización intentó meter a Covington en la cartelera, pero bajo condiciones estrictas. Bo Nickal asegura que Dana White le propuso a Covington pelear contra él y que el rechazó. Si tiramos de técnica pura, negarse a pelear en una cartelera gigantesca es raro y poco profesional, pero también hay que entender que Covington maneja un personaje y estrategia propios, que a veces priorizan otras vías.

Conclusión

Esto no ha sido un simple “no me incluyeron, me quejo”. Ha salido a la luz una pelea política en forma de pelea en la jaula, con un Covington que estalla contra la UFC y una organización que reclama rigidez y compromiso. El que quiera ver esto desde fuera, como un “sin filtro” y sin maquillaje, sabe que aquí no hay aliados. O estás para pelear con quien te ponen, o te quedas fuera y pierdes la oportunidad histórica de tu carrera.

En la UFC nada se regala, menos un evento que mezcla poder político con combate extremo. Y al final, Covington demostró que no siempre es el más ganador fuera del octágono, aunque sí sabe cómo poner la mierda patas arriba.

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