Paddy Pimblett, “The Baddy”, no solo quiere la victoria en UFC 324, también quiere hacer saber que ha metido la pata donde más duele: bajo la piel de Justin Gaethje. El inglés asegura que Gaethje está picado, irritado y obsesionado con él, y que esta pelea no es solo por el título interino de peso ligero, sino una guerra mental en la que Pimblett tiene la delantera. Así de brutal y sin rodeos comienza la batalla psicológica que precede a uno de los encuentros más esperados del año en la UFC.
Este combate, que se celebrará en el octágono más famoso del mundo, no solo enfrentará a dos estilos opuestos sino también a dos personalidades que no pueden ser más diferentes. Pimblett se ha posicionado como la estrella emergente, mientras que Gaethje, con su estilo demoledor y temprano historial de guerras épicas en la jaula, está listo para responder al inglés y ponerle los pies en la tierra.
Pimblett asegura haber metido al “Highlight” en su zona de incomodidad
Paddy Pimblett no es hombre de medias tintas ni diplomacia barata. En varias entrevistas ha dicho que cree tener metido a Gaethje “bajo su piel”. ¿Su argumento? Envidia combinada con la necesidad de Gaethje de sacar provecho económico atacando la popularidad en ascenso de “The Baddy”. Pimblett no se corta y califica el estilo “Highlight” como aburrido, dando a entender que Gaethje busca su pelea solo para inflar números de PPV, no por objetivos deportivos genuinos.
Esta es guerra de egos disfrazada de combate. Pimblett usa la estrategia clásica de guerra psicológica en MMA con una mezcla de irreverencia y arrogancia calculada, algo que en este mundillo no es novedad, pero sí efectivo si se ejecuta con precisión. Tic por tac, Pimblett busca sacar fuera de foco a Gaethje antes de que suelten puños en el octágono.
La rivalidad con sabor a espectáculo y pelea real
Más allá del show, la pelea es entre dos contendientes top. Pimblett, ex campeón de peso pluma de Cage Warriors, se ha colocado en el top 5 de peso ligero UFC gracias a su mezcla explosiva de striking y sumisiones letales. Su reciente KO técnico sobre Michael Chandler en UFC 314 demostró que no se anda con tonterías.
Gaethje, por otro lado, es sinónimo de guerra. Ex campeón interino y titular BMF, sus combates han redefinido lo que significa “pelea de la noche”. Su muñeca de acero y corazón de león le han proporcionado múltiples bonos de actuación, y su combatividad brutal es su marca registrada. El americano no suele dejar tregua: golpeo alto, presión constante y una mandíbula de acero.
¿Qué esperar en UFC 324?
- Choque táctico y psicológico: Pimblett vendrá con su estilo impredecible y descarado, buscando mantener la distancia y aprovechar su juego de sumisiones, mientras que Gaethje avanzará como una locomotora, pisando fuerte con golpes poderosos y golpes en el cuerpo.
- Guerra de voluntad: Pimblett apuesta a que su provocación mental le dará ventaja antes del primer golpe. Gaethje tiene que demostrar que no solo es músculo y sangre, sino que también puede aguantar la guerra psicológica y responder con golpes que quiten la respiración.
- Un cinturón interino en juego: El título no es cualquier cosa. El ganador de este combate se convertirá en el campeón interino de peso ligero, lo que lo catapultará directo a la unificación con el campeón indiscutible. No es hora de experimentos ni paseos.
El pronóstico técnico del frente a frente
- Grappling: Pimblett tiene ventaja técnica en sumisiones y control en el suelo, con un arsenal de kata gatames y guillotinas envidiable. Si logra llevar la pelea al suelo, la victoria puede ser cuestión de técnica precisa.
- Striking: Gaethje domina con un striking brutal y un ground and pound que roza la violencia extrema. Su capacidad para dejar KO con un solo uppercut o un crochet bien colocado lo convierte en un peligro constante de pie.
- Resistencia y aguante: Ambos tienen mandíbula de hierro y resistencia para aguantar castigo. Va a ser una guerra de desgaste, un choque de voluntades tanto como de técnicas.
Conclusión
Paddy Pimblett y Justin Gaethje están listos para dejar todo en el octágono de UFC 324. El inglés juega la carta psicológica al afirmar que está metido en la cabeza de Gaethje, y el americano deberá demostrar que ni su ego ni su confianza se rompen fácilmente. La pelea no es solo un choque de estilos, es la batalla de dos guerreros con hambre de gloria. Prepárense para una guerra sin filtros, donde solo uno saldrá con la mano en alto y el cinturón interino en el bolsillo.
Si buscas acción real, técnica letal y un enfrentamiento cargado de tensión, esta pelea es el evento a no perder en 2026.
