Colby Covington no tuvo piedad con Bo Nickal tras su victoria en RAW FC 5. El ex campeón interino de peso welter no solo despreció la invitación del joven prospecto para enfrentarse en la jaula, sino que lo mandó a guardar con un mensaje brutal: “No tengo tiempo para desertores”. Esta guerra de palabras está lejos de terminar y pone el foco en las diferencias claras entre dos estilos, divisiones y carreras en ascenso.
Covington, conocido como “Chaos” y uno de los peleadores más polémicos del MMA mundial, fue contundente tras el triunfo por sumisión en el primer asalto de Nickal en RAW FC 5. Mientras Bo Nickal se frotaba las manos e intentaba atraer uno de los nombres más rimbombantes del peso welter, Covington frenó en seco la ilusión con su estilo directo y brutal: acusó a Nickal de ser un “renunciador” y afirmó que no tiene tiempo para quienes no pelean con garra y personalidad dentro de la jaula.
Colby Covington: presión, lucha y carácter “Chaos”
Colby Ray Covington es uno de esos tipos que no dejan indiferente a nadie. Campeón interino de peso welter en la UFC, “Chaos” compite en 77 kg con un estilo basado en una presión constante, wrestling de alto nivel y una capacidad para desgastar a cualquier rival. Ha luchado por el título principal tres veces, aunque sin éxito, pero su nombre siempre aparece en las conversaciones más calientes del peso welter.
Su actitud provocadora lo ha colocado muchas veces en el ojo del huracán, mezclando su enorme talento con comentarios incendiarios y polémicos. Por eso no sorprende que su respuesta a Bo Nickal haya sido más un golpe psicológico que una invitación a pelear. Covington busca mantener su lugar en la élite sin bajar su nivel de agresividad verbal.
Bo Nickal: el desafío del joven invicto en peso medio
Por otro lado, Bo Nickal es pura energía y proyección. Luchador universitario de élite, tres veces campeón NCAA Division I y medallista del Trofeo Dan Hodge, Nickal llegó al MMA con una base impecable en lucha libre y un récord profesional invicto de 6-0. En UFC lleva 3 peleas ganadas y acaba de destripar a Val Woodburn con una sumisión rápida en RAW FC 5.
El joven prospecto está dando pasos firmes para saltar al siguiente nivel, y salir a buscar a un nombre como Covington no es casualidad. Quería demostrar que está listo para retos mayores y que no huye de la pelea, aunque su división natural (peso medio, 84 kg) es 7 kilos más pesada que la welter, lo que complica la posibilidad real de un combate inmediato.
El brutal rechazo de Covington: “No peleo con desertores”
Después de la sumisión de Nickal, las palabras de este fueron claras: “Colby Covington, voy a por ti. Dijiste que necesitaba algunas victorias, ya tengo algunas y te estoy esperando”. La respuesta no se hizo esperar y fue un baldazo de realidad con declaraciones duras: “No tengo tiempo para los que se rinden. Ese tipo ha estado buscando rendirse toda su vida. Se rindió contra Logan Storley. Ya se ha rendido en UFC, se rindió contra Jamie Pickett. No voy a perder mi tiempo luchando contra los que se rinden.”
Este ataque de Covington es una mezcla de provocación y distorsión. Por ejemplo, nunca Nickal se rindió en UFC ni contra Jamie Pickett, a quien sometió en 54 segundos. La derrota frente a Logan Storley fue en lucha universitaria, no una rendición en MMA, un claro intento de “Chaos” por deslegitimar antes de la pelea que seguramente no llegará.
¿Qué significa este intercambio para ambos?
- Para Bo Nickal es una oportunidad inesperada de que su nombre se escuche más alto dentro del MMA, aunque la pelea con Covington parece imposible a corto plazo por la diferencia de peso. Su camino lógico pasa por seguir ganando en la división de peso medio y evitar desvíos que no sumen.
- Para Colby Covington el desafío de Bo es poco más que ruido. Busca recuperarse tras su derrota reciente ante Leon Edwards y prefiere enfrentarse a contendientes en su peso para mantener la carrera sólida. Mantener su personaje agresivo y polémico lo coloca en los titulares, pero no significa aceptar cualquier retador que se anuncie.
Conclusión: choque de estilos y tiempos diferentes
Al final, lo de Covington y Nickal es la típica historia del peleador consagrado frente al prospecto hambriento. Mientras uno busca afianzarse en su categoría y no perder ritmo al máximo nivel, el otro quiere saltar rápido la escalera con combates de alto impacto. Sin embargo, con diferencias de peso y agendas contrapuestas, la pelea entre estos dos quedará en un cruce de palabras más que en una guerra real dentro del octágono.
En el MMA, como en la vida, no es solo cuestión de querer pelear, sino de pelear en el momento justo y en la categoría correcta. Por ahora, Covington y Nickal representan dos caras del deporte: la experiencia áspera y la juventud indomable, que hablarán mucho pero quizás nunca choquen mano a mano.
