Paddy Pimblett ha soltado la bomba y con ella el guante en el cuadrilátero mediático. El carismático y nada complaciente inglés ha pedido a Ilia Topuria que deje libre el título indiscutido de peso ligero en la UFC debido a sus problemas personales y la pausa forzosa en su carrera. Pimblett no está para esperar ni para jugar al escondite: “Que la división siga adelante, que la gente pelee y que las historias se escriban con golpes, no con excusas”.
La noticia no es menor. Con Topuria fuera de acción y sin fecha clara para volver, la UFC ha planeado una pelea por el campeonato interino entre Pimblett y Justin Gaethje el próximo 24 de enero en UFC 324. Esto confirma lo que todos los que seguimos el deporte sabemos: la división necesita movimiento o se pudre. Pimblett está listo para tomar el relevo sin rodeos, y así lo ha dejado claro en varias entrevistas recientes.
¿Por qué Pimblett quiere que Topuria deje el título?
Porque la realidad es esta: un campeón que no pelea no sirve. Y menos cuando hay talento afilado esperando arrebatarte la corona. Topuria, aunque en sus declaraciones dice querer enfrentarse a Islam Makhachev –el campeón actual–, está metido en un laberinto personal que le tiene parado y sin compromisos próximos.
Pimblett, que no es de dar vueltas, insiste en que Topuria deje vacante el cinturón para no frenar la división. “Ser campeón no puede ser solo un título colgado en la pared. Aquí se pelea, se defiende y se gana o se pierde en la jaula”, sentenció en una entrevista con medios españoles.
¿Qué implica el título interino y la pelea Pimblett vs Gaethje?
El título interino existe para estas situaciones: cuando el campeón no puede defender su cinturón por causa justificada o no. Pimblett y Gaethje se juegan el derecho a ser el ‘rey temporal’ y, tras eso, unificar el título con el que regrese o con el que finalmente renuncie.
Esta pelea es mucho más que un combate. Es un grito al mundo UFC de que la división ligera sigue viva y que los campeones deben estar activos. Pimblett es una máquina de fanfarria y acción que ya ha demostrado técnica en pie y grappling, y sabe que esta oportunidad no se puede dejar escapar: “Voy a ser campeón, interino o no, y después iré a por la unificación. Que Topuria decida si quiere volver o quedarse mirando”.
¿Quién es Paddy Pimblett?
Pimblett no es ningún novato. Con un estilo fresco y agresivo que mezcla precisión técnica con una descarada confianza, ha encendido a la afición inglesa y mundial. Especialista en un striking afilado y un grappling letal donde no teme soltar golpes en el suelo, Pimblett es capaz de controlar pelea con un cruzado o con un impecable kata gatame. Su imagen de guerrero callejero con verbo afilado y puños duros le ha convertido en una de las nuevas estrellas del UFC.
¿Y Ilia Topuria?
Topuria, por su parte, ha estado envuelto en rumores sobre sus problemas personales que han frenado su actividad en la jaula. Aunque quiere escribir una historia frente a Makhachev y ha desafiado a Pimblett con un mensaje directo (“¿cómo quieres que te gane?”), lo cierto es que su inactividad ha dejado un vacío que la UFC y Pimblett no están dispuestos a tolerar mucho más.
Conclusión
Este choque no es solo de puños, es un choque de mentalidades y de responsabilidades. Pimblett, con su cara y su estilo sin filtros, ha puesto el punto sobre la i: un campeón debe pelear o dejar paso. La UFC acierta al montar una pelea interina con Ganthje y Pimblett para enero, y el mundo MMA está atento a cuánto tiempo Topuria aguanta sin mover ficha.
En resumen: o Topuria se define rápido o que deje que la división siga su curso. Porque en el octágono, como en la vida, si no peleas, te borran del mapa. Y Pimblett tiene muchas ganas de mandar ese mensaje más fuerte que nunca.
