Conor McGregor confirma cirugía y apunta a última pelea tras UFC 329

Conor McGregor confirmó que se someterá a una cirugía para reconstruir la grave lesión en la rodilla que sufrió en su combate de regreso en UFC 329, celebrado el 11 de julio de 2026. La pelea, contra Max Holloway, terminó apenas 69 segundos después de comenzar cuando McGregor sufrió una lesión que culminó en una detención por TKO a favor de Holloway. El irlandés pretende recuperarse para disputar la que ha denominado la “última pelea” de su contrato con UFC, fijando así un objetivo claro para su regreso y posible despedida en la compañía.

Detalles de la lesión y cirugía confirmada

La lesión de McGregor ocurrió al poco de iniciarse el combate en UFC 329, cuando una maniobra defensiva provocó daños severos en la rodilla, probablemente afectando ligamentos fundamentales como el cruzado anterior o el colateral medial. McGregor confirmó a través de un comunicado oficial el 13 de julio que la lesión fue inesperada y que ingresó a la pelea en plena forma física.

El irlandés declaró que se someterá a cirugía y un proceso de rehabilitación que le permita regresar para cumplir su objetivo principal: “ir de nuevo, la última pelea del contrato”. La naturaleza de la lesión implica un proceso de recuperación que, según expertos en medicina deportiva aplicada al MMA, puede durar entre 12 y 18 meses, considerando la complejidad de las reparaciones quirúrgicas y la rehabilitación progresiva.

Contexto de la última etapa de su carrera

Conor Anthony McGregor, nacido el 14 de julio de 1988, es una figura histórica para el MMA y la UFC. Fue el primer peleador en la historia en mantener dos títulos simultáneamente en UFC, en las divisiones de peso pluma y peso ligero. Su récord oficial registra 24 victorias y 7 derrotas, con momentos destacados como la victoria por nocaut en 13 segundos contra José Aldo (UFC 194), la más rápida en la historia de una pelea por título.

La lucha contra Max Holloway, ex campeón pluma y uno de los mejores strikers de la UFC, significaba la esperada vuelta de McGregor después de cinco años de ausencia, pues su último combate había sido en julio de 2021. La lesión interrumpió abruptamente un regreso que generaba una gran expectación en la comunidad del MMA y supuso un duro revés para sus planes.

¿Qué implica la cirugía y el regreso?

El pronóstico para lesiones de rodilla como la sufrida por McGregor en UFC 329 suele exigir cirugía reconstructiva y un periodo extenso de recuperación acompañado por fisioterapia intensa. La planificación de McGregor de volver a pelear en 2027, aproximadamente nueve meses después de la lesión, es ambiciosa pero plausible bajo condiciones óptimas.

Los factores que influirán en su regreso incluyen la respuesta a la cirugía, su disciplina en rehabilitación y la ausencia de complicaciones. A pesar de su edad — 37 años en el momento de la lesión — McGregor mantiene una condición física notable, aunque la carga que supone una recuperación completa mantendrá la atención puesta en cómo evoluciona en los próximos meses.

El adversario y el impacto del combate

Max Holloway, su rival en UFC 329, es un peleador estadounidense conocido por su volumen y precisión en el striking, con récords de la UFC en golpes significativos y totales. Su victoria en este combate le consolidó una posición alta en la división de peso ligero, mientras que para McGregor la derrota marca el capítulo más difícil de su carrera.

Conclusión

Conor McGregor afronta un desafío médico y deportivo crucial tras UFC 329. La cirugía de rodilla y el posterior programa de rehabilitación serán determinantes para que pueda cumplir con su promesa de disputar su última pelea antes de despedirse definitivamente de la UFC. Si bien el objetivo de pelear de nuevo en 2027 es ambicioso, refleja un intento de cerrar su trayectoria con una última aparición sobre el octágono, poniendo fin a un legado único en el mundo del MMA.

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