Con la mirada puesta en UFC 329, que tendrá lugar el 11 de julio de 2026 en la T-Mobile Arena de Las Vegas, AJ McKee ha dejado claro que, aunque Max Holloway es su rival soñado, el regreso de Conor McGregor representa una amenaza real para el hawaiano. McKee, ex campeón de peso pluma de Bellator y actual contendiente en la PFL, valora altamente las cualidades de Holloway, pero no descarta que McGregor se lleve la victoria en la revancha tras cinco años de ausencia deportiva del irlandés.
UFC 329: El esperado regreso de McGregor y la revancha contra Holloway
La pelea estelar del UFC 329 será la segunda entre Conor McGregor y Max Holloway, quienes se enfrentaron por primera vez hace casi trece años, en UFC Fight Night 26, cuando McGregor ganó por decisión unánime con puntuaciones de 30-27 en 2013. El combate representará el regreso oficial del irlandés al octágono luego de una lesión grave y un prolongado retiro de más de cinco años. La expectación que genera el combate es palpable, con agotamiento casi inmediato de entradas en la preventa.
AJ McKee y su respeto hacia Max Holloway
Antonio “AJ” McKee, con un récord de 20-2 y considerado uno de los peleadores más técnicos de su generación, ha expresado en numerosas ocasiones que enfrentarse a Max Holloway sería su pelea soñada. Holloway es, sin duda, uno de los mejores pesos pluma de la historia de la UFC, con récords como el de más victorias (20) y nocauts (9) en la división, además de poseer marcas históricas en golpes significativos y golpes totales conectados durante su carrera. Este reconocimiento técnico y legado convierte a Holloway en una referencia para McKee, quien actualmente compite en la PFL y se posiciona como uno de sus principales prospectos.
La apuesta realista de McKee: McGregor es peligroso pese a su ausencia
Sin embargo, a pesar de esa admiración, McKee ha declarado que cree que McGregor tiene las herramientas y experiencia para imponerse a Holloway en UFC 329. La valoración de McKee se basa en varios factores: McGregor es un golpeador con un arsenal probado, especialmente en la precisión del puñetazo y la capacidad para capitalizar las oportunidades en la pelea de pie. Su trayectoria como campeón en dos divisiones diferentes respalda esa afirmación, y el hecho de que haya superado una lesión grave añade un componente de desafío y resiliencia que puede ser decisivo en la dinámica del combate.
Contexto y futuro: Posibles escenarios para McKee y Holloway
La posible pelea entre McKee y Holloway se mantiene como un anhelo, pero implica una negociación poco probable por ahora dada la afiliación diferente de ambos: McKee está en la PFL y Holloway en la UFC. Además, el foco actual está puesto en la revancha entre McGregor y Holloway, que tiene un denominador común importante: la estrategia de striking. McKee estudia esta pelea no solo como espectador, sino también como un ejemplo para su propio desarrollo competitivo. La intensidad del regreso de McGregor y el rendimiento de Holloway serán determinantes para entender qué sigue en la carrera de ambos y para que McKee evalúe cuándo podrá enfrentar a su rival soñado bajo las condiciones adecuadas.
Conclusión
AJ McKee encara UFC 329 con el respeto que merece Max Holloway, pero con plena conciencia del peligro que representa Conor McGregor en su vuelta al octágono. Este combate, que ya figura como uno de los más esperados del año, servirá para medir el nivel real del irlandés y para definir el futuro inmediato de Holloway en una de las divisiones más competitivas del MMA. McKee, aunque suspira por enfrentar a Holloway, sabe que primero tendrá que superar sus propias batallas antes de poder concretar ese anhelado duelo.
