Dustin Poirier, retirado de las artes marciales mixtas desde julio de 2025 tras su combate en UFC 318, ha dejado la puerta abierta a una posible vuelta para un cuarto enfrentamiento contra Conor McGregor. En declaraciones recientes, Poirier reconoció que estaría dispuesto a reincorporarse al riguroso protocolo de pruebas antidopaje de la USADA, uno de los requisitos indispensables para volver a competir en la UFC.
Este anuncio cobra relevancia en un momento clave, ya que McGregor tiene confirmado su regreso al octágono en julio de 2026 contra Max Holloway. La viabilidad de una cuarta pelea entre ambos, cuya trilogía es una de las más lucrativas en la historia del deporte, adquiere así un nuevo impulso tras meses de especulación sobre el futuro de Poirier.
El contexto de la rivalidad Poirier-McGregor
La trilogía competitiva entre Dustin Poirier y Conor McGregor comenzó en noviembre de 2014 en UFC 178, cuando McGregor ganó por nocaut técnico en el segundo asalto. Desde entonces, ambos han protagonizado dos combates más, cada uno con resultados muy distintos. En UFC 257 (enero de 2021), Poirier logró un nocaut técnico en el segundo asalto, una de las victorias más importantes de su carrera. En UFC 264 (julio de 2021), Poirier dominó buena parte del combate, pero una fractura de tibia de McGregor en el pie izquierdo terminó el encuentro por vía técnica sin una decisión clara.
Esta rivalidad no solo ha sido deportiva, sino también un imán comercial. UFC 257 y UFC 264 registraron cifras récord en pago por evento (PPV), consolidando ambos nombres como los más rentables dentro del MMA global. A día de hoy, la posibilidad de un cuarto encuentro atrae interés comercial y deportivo considerable.
El retiro y la posibilidad de regreso de Dustin Poirier
Poirier anunció su retiro definitivo tras la derrota frente a Max Holloway en UFC 318, evento realizado en julio de 2025, cerrando con un récord oficial de 30 victorias y 10 derrotas. Sin embargo, en los meses siguientes mostró señales de reconsideración. En enero de 2026, mencionó públicamente la posibilidad de volver, inicialmente valorando un combate contra Justin Gaethje.
Ahora, en mayo de 2026, ha sido más explícito: reconoce que para volver debería “probablemente volver al protocolo de pruebas antidopaje” de la USADA, lo que supone cumplir con la obligación de estar inscrito y sometido a controles antidrogas durante al menos seis meses antes de competir nuevamente. Esto evidencia que Poirier es consciente de los requisitos y está dispuesto a asumirlos.
¿Qué implica volver al protocolo antidopaje de USADA?
La USADA (United States Anti-Doping Agency) supervisa las pruebas antidoping dentro de la UFC. El programa incluye:
- Requisito de ubicación (donde el peleador debe informar diariamente de su localización para pruebas sorpresivas)
- Controles aleatorios dentro y fuera de competición
- Pruebas obligatorias el día del combate y posteriores
Para un peleador retirado que desea regresar, como es el caso de Poirier, es obligatorio reincorporarse al protocolo y pasar al menos seis meses sometido a estos controles antes de estar autorizado para pelear. Esta medida asegura que cualquier competencia se lleve a cabo en igualdad de condiciones y sin ventajas ilícitas.
La disposición de Poirier a retomar este proceso indica que la pelea contra McGregor es más que una mera especulación. Sin embargo, hasta el momento la UFC no ha confirmado ninguna fecha o cartelera para este hipotético combate.
Estado actual de Conor McGregor y su regreso
Conor McGregor, con un récord donde registra tres derrotas en sus últimas cuatro peleas, estuvo fuera de competición cinco años tras su fractura de tibia en UFC 264 frente a Poirier. Según diversos medios, tiene programado su regreso para el 11 de julio de 2026 en Las Vegas, donde enfrentará nuevamente a Max Holloway, rival con el que perdió el título BMF.
McGregor también deberá pasar por el protocolo de USADA antes de disputar cualquier pelea, proceso que ha iniciado según reportes de principios de 2026.
Viabilidad deportiva y comercial de una cuarta pelea
Del punto de vista comercial, una cuarta pelea Poirier vs McGregor tendría un gran potencial, basándose en el éxito récord de PPV anteriores y el nivel reconocido de ambos peleadores. Deportivo y narrativamente, siguen siendo dos figuras relevantes, aunque con años avanzados en sus carreras y con cierto tiempo fuera de competencia.
Poirier ha expresado en distintos momentos que solo volvería si el combate resulta “lo suficientemente atractivo”. Más allá del espectáculo, esta pelea trae consigo desafíos de preparación física, reintegración en el circuito de pruebas y presión psicológica luego de la retirada.
Conclusión
Dustin Poirier ha abierto la posibilidad real de regresar para enfrentarse a Conor McGregor por cuarta vez, asumiendo incluso la exigencia de regresar al programa antidoping de USADA. Esta declaración matiza y revierte parte de su postura inicial como retirado y se alinea con el anuncio de comeback de McGregor previsto para julio de 2026.
Aunque no hay confirmación oficial, la combinación de intereses comerciales, legado deportivo y condiciones médicas sugiere que el combate podría concretarse si ambas partes acuerdan los términos y superan las barreras logísticas y deportivas que implica un retorno tras el retiro.
