Oleksandr Usyk derrotó a Rico Verhoeven por TKO en los últimos segundos del combate celebrado en las Pirámides de Giza el 23 de mayo de 2026. En un evento histórico y polémico, el campeón indiscutible de peso pesado conectó un uppercut que tumbó al veterano kickboxer holandés, cuyo récord en boxeo profesional era apenas de 1-0, para luego desatar una ráfaga de golpes que obligó al árbitro a detener la pelea con solo un segundo restante en la penúltima ronda.
El combate y su contexto
El evento “Glory in Giza” presentó una pelea inédita frente a uno de los escenarios más emblemáticos del mundo: las Grandes Pirámides de Egipto. Oleksandr Usyk, campeón unificado de peso pesado con un récord perfecto de 25-0, defendía su título WBC ante Rico Verhoeven, un icono del kickboxing con más de 11 años como campeón en GLORY que apenas comenzaba su carrera en el boxeo profesional.
Esta fue una defensa voluntaria de Usyk, considerado el mejor libra por libra del mundo, frente a un novato que generaba expectativas por su experiencia en peleas de pie y su trabajada transición al boxeo, entrenando incluso con Tyson Fury.
Detalles técnicos del final del combate
En la ronda 11, con casi tres minutos transcurridos, Usyk conectó un uppercut limpio que envió a Verhoeven a la lona. El holandés se levantó rápidamente y adoptó una guardia defensiva, pero recibió una serie de golpes contundentes e ininterrumpidos que hicieron intervenir al árbitro Mark Lyson, deteniendo el combate exactamente a los 2:59 de la ronda, apenas un segundo antes de la campana.
La conclusión fue un TKO técnico, basado en la incapacidad del árbitro para considerar que Verhoeven pudiera continuar en condiciones seguras, a pesar de estar aún de pie. Este desenlace provocó un debate inmediato.
Las tarjetas de puntuación y la controversia
El aspecto más conflictivo de la pelea fue el momento en que se decidió el cese. Según los jueces, la pelea estaba extremadamente igualada o inclusive con ventaja para Verhoeven: un juez daba 96-94 a favor del holandés, mientras que dos tenían empate 95-95.
Esto significa que, sin el knockdown en los últimos segundos de la ronda 11, Verhoeven tenía oportunidad real de ganar o empatar en la decisión final si superaba el round 12.
La detención con solo un segundo restante, cuando Verhoeven estaba de pie con guardia alta y en aparente recuperación, fue catalogada como prematura por muchos expertos y aficionados, generando insistentes debates sobre la aplicación del reglamento y los precedentes en decisiones arbitrales en instantes tan próximos a la campana.
Reacciones tras la pelea
Rico Verhoeven manifestó que consideraba injusto el stoppage, ya que sintió que podía continuar y merecía seguir luchando hasta la campana. Por otro lado, analistas resaltaron la legitimidad de la protección al peleador por parte del árbitro en un momento crítico, aunque también criticaron el momento tan ajustado de la detención, que es poco común en peleas de alto nivel.
Significado histórico de la contienda
Este enfrentamiento fue relevante no solo por su marco histórico, sino porque representó un desafío inusual: un veterano del kickboxing con mínima experiencia en boxeo ante el mejor peso pesado libra por libra del momento. El combate demostró el alto nivel de Usyk para mantenerse invicto (25-0) y retener su título WBC, aunque dejó la puerta abierta al debate sobre la incorporación de atletas de otros deportes al boxeo profesional.
Verhoeven, a pesar de la derrota, exhibió una capacidad competitiva notable en solo su segunda pelea profesional de boxeo.
Conclusión
Oleksandr Usyk confirmó por qué es considerado hoy el líder indiscutido de la división de peso pesado, con una demostración de técnica y resiliencia ante un rival con un estilo distinto y experiencia en otra disciplina. No obstante, el controvertido TKO a un segundo del final pone el foco en la interpretación arbitral y en los riesgos de un combate tan ajustado, cuyo desenlace podría haber sido diferente si Verhoeven hubiera superado la ronda final. La pelea pasará a la historia como un duelo inesperadamente parejo y una prueba significativa para ambos deportistas en sus respectivos caminos.
