Nate Diaz rechazó pelear con McGregor en su regreso UFC 2026

Conor McGregor vuelve a la UFC en 2026 después de casi cinco años de ausencia, y la pregunta en la comunidad del MMA era quién sería su rival para ese esperado regreso. Una opción lógica y con historia era Nate Diaz, con quien el irlandés tiene dos peleas memorables en UFC 196 y UFC 202. Sin embargo, Diaz decidió descartar la propuesta de la UFC para medirse nuevamente a McGregor. ¿Cuál fue la razón detrás de esta negativa inesperada? En este artículo explicamos en detalle por qué Nate Diaz rechazó enfrentar a McGregor en su retorno y qué alternativas eligió.

El contexto del regreso de Conor McGregor en 2026

Después de sufrir una grave fractura de tibia y peroné en UFC 264 (julio de 2021), McGregor estuvo fuera del octágono por casi cinco años. Su última pelea oficial fue en enero de 2021 contra Dustin Poirier en UFC 257. A finales de 2025, McGregor retomó sus entrenamientos y se reintegró al Programa de Testeo Antidoping de la UFC, dejando claro su deseo de volver a la competición.

La UFC anunció que un evento especial tendría lugar en la Casa Blanca (Washington D.C.) el 14 de junio de 2026, y McGregor era anunciado como la estrella principal. Inicialmente, Michael Chandler parecía ser la opción de rival, pero Dana White descartó esa pelea por no ajustarse a los planes promocionales. Es en este momento cuando la UFC consideró a Nate Diaz para un combate de regreso.

Nate Diaz y McGregor: una rivalidad histórica pero con condiciones claras

Las peleas entre McGregor y Diaz son parte del archivo clásico de la UFC. En UFC 196 (5 de marzo de 2016), cameó Diaz con una victoria por sumisión (armlock en el segundo asalto) tras sustituir a un rival en solo 11 días, frenando la racha de 15 victorias consecutivas de McGregor. En la revancha, UFC 202 (20 de agosto de 2016), McGregor ganó por decisión mayoritaria en cinco asaltos, dejando un empate 1-1 en el registro.

Esa historia hizo que un nuevo enfrentamiento tuviera atractivo deportivo y comercial. No obstante, el contexto en 2026 es distinto: McGregor regresa tras una larga inactividad y con dudas sobre su estado físico. Aquí es donde entra la postura de Nate Diaz.

Rechazo firme: "No voy a matar a Conor en sus últimos suspiros"

A finales de marzo de 2026, Nate Diaz declaró públicamente que había rechazado una oferta económica importante para ser el rival del regreso de McGregor. Según sus propias palabras, recogidas en diversas fuentes como MMA Fighting y SportBible, Diaz consideraba que McGregor estaba en un estado de declive irreversible.

Diaz fue contundente al decir:

"Conor es genial, pero no estoy intentando ir a matar a Conor cuando está en su último suspiro muriendo."

Insistió en que prefería pelear contra rivales que estuvieran en su mejor momento y con quienes pudiera disputar un campeonato o un combate con significado real:

"Quiero pelear por mi cinturón, quiero enfrentar a lo mejor de lo mejor, cuando son lo mejor de lo mejor."

Este planteamiento revela un criterio deportivo claro: Diaz no está dispuesto a participar en un combate que él percibe solo como un espectáculo de despedida para McGregor, que podría incrementar su propio riesgo sin beneficios deportivos ni de legado.

La alternativa escogida y la mentalidad competitiva de Nate Diaz

En lugar de medirse a McGregor, Diaz canalizó su atención hacia Charles Oliveira, el brasileño que recientemente se coronó campeón BMF en UFC 326 tras derrotar a Max Holloway. Esta selección refleja la coherencia en la visión de Diaz: volver a pelear con un rival vigente, reconocido y en su apogeo competitivo.

Oliveira, con su estilo técnico y potencia en sumisiones, representa un desafío legítimo para Diaz y un combate con mucho más peso competitivo que un regreso contra un McGregor físicamente dudoso.

Conclusión

La negativa de Nate Diaz a ser el rival del regreso de Conor McGregor en la UFC no fue motivada únicamente por cuestiones económicas, sino por un juicio profesional que antepone la relevancia deportiva y el respeto mutuo por el estado actual de los peleadores. Diaz prefirió optar por un regreso contra un campeón reciente como Charles Oliveira, subrayando su interés por mantener competitividad auténtica antes que lucrar en un combate donde el adversario llegaría en clara decadencia física.

Esta decisión también marca un cambio de paradigma en el MMA contemporáneo: la importancia de cuidar la carrera y el legado en lugar de ceder a peleas destinadas solo a generar ingresos a costa del espectáculo de un adiós anticipado.

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