Jon Jones no se anda con rodeos ni palabras vacías. El excampeón de peso semipesado ha vuelto a lanzar la bomba en el mundo del MMA: quiere una tercera pelea contra Daniel Cormier, y esta vez, sin trampa ni cartón. “Quiero vencer a Daniel Cormier una vez más, fair and square”, soltó Jones con la franqueza que lo caracteriza. Pero, ¿realmente tiene sentido este desafío en 2026 cuando Cormier está retirado y sin intención de volver?
Jon Jones no es de los que se rinde fácilmente. Tras sus históricas batallas contra Cormier, donde la polémica siempre rondó, el de Nueva York insiste en cerrar el capítulo con un combate definitivo, limpio y sin excusas. Su segunda pelea terminó en pelea manchada por un resultado de dopaje que anuló su victoria. Ahora, con Jones ya campeón indiscutido de peso pesado, el deseo de medirse una vez más con DC parece más personal que deportivo.
Daniel Cormier: ¿Está dispuesto a regresar para la guerra?
La verdad cruda es esta: Daniel Cormier está fuera del juego desde 2020. DC se retiró cuando la guerra contra Derrick Lewis cerró su ciclo como peleador activo. Desde entonces, se ha dedicado a la analítica y comentarios para UFC, confirmando en múltiples ocasiones que no planea regresar al octágono. La pelea soñada por Jones, la que limpie incertidumbres, se enfrenta al muro infranqueable del retiro de DC.
Este tío no quiere volver a sudar en campamentos ni ponerse la piel de cordero para ser devorado en la jaula. Su legado está asegurado, y él lo sabe. Si insistimos en una tercera pelea, más vale hacerlo sabiendo que, desde el lado de Cormier, el reloj hace mucho que marcó la hora de salida.
Jon Jones quiere cerrar cuentas pendientes
¿Por qué Jones insiste ahora? No es solo ego ni revanchismo barato. La historia dice que la rivalidad entre Jones y Cormier es de las más encarnizadas en la historia del MMA. La primera vez fue guerra de campeones, técnica pura y un dominio táctico brutal por parte de Jones. La segunda, una escapada arruinada por un control antidopaje. Jones desea la revancha no para repetir lo que ya demostró, sino para borrar las sombras sobre sus victorias.
Además, el cambio de Jones a peso pesado le da una plataforma aún más alta. Es el tipo que manda ahora y quiere que quede claro quién fue el verdadero mejor. Ya no hay excusas, solo un deseo claro de demostrar que es el número uno.
¿Una tercera pelea es solo fantasía?
Aquí va la verdad sin paños calientes: la tercera pelea no tiene patas para andar. UFC y los fans seguirán soñando, pero DC no se está moviendo del sofá. Jones puede presionar y hablar todo lo que quiera, pero sin la participación de Cormier, esto no es más que una declaración pasional, útil para mantener vivo el conflicto en redes y titulares.
Este tipo de enfrentamientos, aunque bombásticos, deben entenderse en su contexto. No hay necesidad ni interés real del oponente. Y la UFC tiene más campeones, estrellas y rivalidades que gestionar.
Jon Jones y Daniel Cormier: legado a fuego y sangre
Ambos son leyendas con historias talladas a golpe de crochet, ground and pound y una guerra táctica en cada round. DC se retiró sabiendo que su nombre quedaba grabado en oro. Jones, por su parte, busca no solo exponer su supremacía, sino también darle al público y al propio deporte un cierre brutal y justo.
Si quieres entender la magnitud de esta rivalidad, recuerda que aquí no hablamos de peleas cualquiera. Hablamos de dos titanes que una vez se destrozaron en la jaula y que todavía despiertan pasión y debate. Porque en este negocio, o sales como un dios o te sacan como saco de patatas. Y ellos son dioses del MMA.
Conclusión
Jon Jones quiere una tercera guerra con Daniel Cormier, pero la realidad es que Daniel está fuera del circo y feliz en su retiro. El deseo de Jones es legítimo, pero sin la participación activa de DC, no pasará de ser una amenaza en el micrófono y un cuento para los fans hambrientos de guerras en la jaula. La leyenda está ahí para los dos, pero la próxima batalla está más en la mente de Jon que en el calendario del MMA.
