Anthony Smith volvió a recordar por qué es uno de los pesos semipesados más temibles del circuito al despachar a Chase Sherman con un estrangulamiento fulminante en apenas el primer asalto en el evento de Gamebred Bareknuckle MMA. La pelea no duró más que un pestañeo, con un cierre impecable que dejó claro que la veteranía y la técnica mandan incluso en un entorno salvaje como el puño descubierto.
En un duelo programado para mostrar quién domina el terreno a puño limpio, Smith no quiso dejar dudas ni margen de error. Desde el arranque tomó el control y tras una serie de intercambios, logró llevar la pelea al suelo para aplicar un estrangulamiento por la espalda – pensado, calculado, brutal. No dejó que Sherman respirara ni un segundo y en cuestión de segundos cerró el cerrojo con un kata gatame perfecto. El árbitro no tuvo más remedio que detener la contienda: victoria rápida y contundente para Smith, que demuestra que sigue con hambre y no vino a dar paseos.
Análisis Completo de la Pelea
¿Quiénes son los protagonistas?
Anthony Smith, conocido como “Lionheart”, no es ningún novato en esto. Veterano de UFC y siempre peligroso tanto en el striking como en el grappling, ha convertido su talento y experiencia en una pesadilla para cualquiera que se suba con él. Pocos pueden igualar su combinación de poder, técnica y cerebro en la jaula, y esta vez se notó que estaba en modo depredador.
Chase Sherman, por su parte, es otro gladiador que llegó con la reputación de poner en jaque a sus rivales con golpes a puño descubierto desde su época en UFC y Titan FC. Su récord de nocauts es prueba de que no anda con tonterías, y aunque hoy no fue su día, siempre es un peligro latente cuando empieza a soltar mano dura.
Gamebred Bareknuckle MMA: Sin filtro, sin guantes
Este evento de Gamebred Bareknuckle MMA no es para los mojigatos ni los que buscan un espectáculo civilizado. Fundada por Jorge Masvidal, esta promoción está diseñada para regresar a la esencia pura del combate: golpes desnudos, sangre, sangre y más sangre. Aquí, la técnica es vital, pero también la brutalidad y la capacidad de imponer el ritmo sin dejar que te marquen el paso.
Que un tipo como Smith se luzca en este terreno sucio y salvaje es un recordatorio de que el talento marcial no entiende de formatos. Puede que el puño descubierto cambie el planteamiento, pero los fundamentos siguen mandando. Y aquí, el kata gatame fue el rey.
Análisis de la pelea
Lo que vimos fue una demostración de control absoluto en un escenario caótico. Smith no soltó el jab para tantear, fue directo a enganchar a Sherman. Después, con una perfecta combinación de wrestling y lucha en el piso, pasó a la espalda rival y luego al kata gatame con presión impecable en el cuello y control absoluto del brazo. Técnica quirúrgica. Sherman intentó resistir, pero cuando Smith cerró, fue solo cuestión de segundos para que el árbitro interviniera.
No hubo drama, no hubo guerra larga ni treguas. Esto fue un KO técnico vía sumisión, puro y directo. Y en Gamebred, eso vale oro.
Conclusión
Anthony Smith volvió a recordar que es mucho más que un simple pegador: es un artista del grappling con la sangre fría que requiere el puño descubierto. Por su parte, Chase Sherman tendrá que replantear su estrategia porque no basta con repartir golpes, hay que saber cerrar cuando el combate baja a la línea del suelo.
Si quieres ver quién domina cuando las reglas se reducen a golpes a mano limpia y fuerza bruta, no pierdas de vista a Gamebred Bareknuckle MMA y a guerreros como Smith que llegan para dejar claro quién manda sin intermediarios. Aquí no hay espacio para el error ni para los paseos. Como dijo un veterano, “cuando entras, o sales como un dios o te sacan como un saco de patatas”.
