Conor McGregor no se guarda nada y ha explotado contra la pelea por el título BMF en 155 libras que se verá en UFC 291. El irlandés lanza un mensaje claro: ese cinturón nunca debió bajar de peso. El BMF nació en el peso wélter (170 lbs) y moverlo a peso ligero es una traición a la historia y esencia de ese título. Si lo quieres real, lo respetas en su lugar original, y McGregor lo sabe porque no habla por hablar, habla con la autoridad de quien domina el juego y conoce su legado.
En la revancha entre Dustin Poirier y Justin Gaethje, que se disputará en 155 libras, McGregor ve un despropósito. Para él, el BMF es sinónimo de rudeza pura en peso wélter, donde Masvidal y Diaz le pusieron la firma original con una pelea brutal y callejera que dejó huella. Cambiar la categoría solo diluye el impacto y reduce el aura que el cinturón tiene en los fans que entienden el ADN de la UFC.
Por qué Conor McGregor critica la pelea BMF en 155 libras
McGregor no es un cualquiera opinando de oídas. Su punto es sencillo, brutal y técnico: el título BMF representa al peleador más “hardcore” en un peso donde el físico, la potencia y la agresividad son extremos. Ese peso fue inicialmente el welter (170 lbs), no el ligero (155 lbs). Por eso, llevar el título a una división inferior no solo cambia la dinámica, sino que desvirtúa un símbolo alfombrado con la historia del combate Masvidal vs Nate Diaz en UFC 244.
La pelea inaugural definió a un gladiador con la pegada y la pegada de un welter, un peso donde los fajadores se rompen la espalda. Lo que pasó con Poirier y Gaethje promete fuegos artificiales, seguro, pero McGregor no está dispuesto a que se solape al mito con un simple cambio de categoría. El irlandés recuerda a la UFC y a los fans algo crucial: “Si quieres pelear por el BMF, hazlo en su categoría. Lo de menos es el show, lo importante es el peso y el impacto que genera”.
El origen y significado del título BMF
El cinturón BMF, “Baddest Motherfucker” para los que entienden, no es un título oficial como los que miden rangos o reinados. Es un trofeo simbólico, un espejo del carisma, la rudeza y el espectáculo que solo pueden ofrecer dos tipos sin miedo ni filtros. Nació en UFC 244, con Masvidal y Diaz reventándolo todo en el Madison Square Garden, en un welter donde la guerra era física, mental y visceral.
Ese evento no fue solo una pelea, fue un espectáculo con una narrativa brutal, coronado con un cinturón en mano de “The Rock” que selló la grandeza del concepto. Masvidal conquistó el título tras un terrible corte en Diaz que paró el combate, pero lo que quedó claro fue que el BMF se hizo para seres que juegan en un nivel diferente, no para personajes que deben recortar peso y sacrificarse para bajadas que no pintan el cuadro completo.
Poirier vs Gaethje y la polémica del BMF en ligero
Para UFC 291, Poirier y Gaethje se vuelven a medir en la jaula, esta vez con el BMF en juego, pero en un peso más liviano. Dos máquinas conocidas por no guardar nada, guerreros de corazón y pegada, sí, pero McGregor sostiene que la división ligera no es el lugar adecuado para transmitir la esencia del título.
No hay duda que ambos darán una pelea memorable, con golpes que harán vibrar y un ground and pound que puede ser un auténtico asesinato de técnica y poder. El problema es que el cinturón BMF, por definición histórica y peso, no debería cambiar de categoría. Los puristas y el propio McGregor recuerdan que perder esa identidad es perder respeto por el legado.
Figuras clave en este debate
- Conor McGregor: Excampeón en dos divisiones que domina el arte de hablar con hechos y alma. Su petición es clara: que el título BMF se respete en su peso natural.
- Dustin Poirier: “The Diamond” es una máquina de fuerza y resistencia que encaja golpes como si fueran nada y sigue buscando la guerra en cada pelea.
- Justin Gaethje: “The Highlight” es agresividad pura, siempre presionando, conectando crochets demoledores y buscando el cierre rápido con su strike primitivo y efectivo.
- Jorge Masvidal y Nate Diaz: Los pioneros del título BMF. Su guerra en welter sentó un precedente que McGregor recalca con insistencia.
Conclusión
Si vendes el cinturón BMF en otra categoría, hazlo, pero no esperes que la historia te declare legítimo. McGregor lo dice y lo siente: el BMF tiene su peso, su brutalidad y su alma en 170 libras. Cambiarlo a 155 es como quitarle filo a un estoque. La pelea Poirier vs Gaethje será un espectáculo, sin duda, pero para McGregor y los que entienden de verdad, el BMF así no es el mismo. Aquí no se negocia con historia ni con identidad. En la jaula, o eres leyenda o nada.
