Max Holloway quiere pelear con McGregor y Makhachev tras título BMF

Max Holloway no es de esos que se conforman con un golpe en la mesa. Tras dominar a Justin Gaethje y alzarse con el título BMF en UFC 300 con un KO brutal en el último segundo, “Blessed” ya tiene la mirada puesta en dos bestias del octágono: Conor McGregor e Islam Makhachev. El hawaiano quiere más que el cinturón honorífico; quiere retos que marquen su legado y, seamos claros, ese dinero que solo grandes peleas mueven.

La joya de UFC 300: KO letal para llevarse el título BMF

El 13 de abril de 2024 en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Holloway regaló un espectáculo que patea en los huevos al puro entretenimiento light. Cinco asaltos de pura guerra con vaivenes y golpes que parecían a punto de tumbar a cualquiera. Pero lo que quedó para la historia fue ese volado de derecha en el último segundo que mandó a Gaethje directo a la lona y le dio a Holloway el cinturón BMF, símbolo de la rudeza máxima en UFC.

Este cinturón no es un campeonato de peso tradicional. Es la prueba de fuego para quien demuestra ser el más jodidamente duro dentro de la jaula. Holloway, con este triunfo, no solo sumó un reconocimiento brutal, sino también 600.000 dólares extra gracias a sus bonos de “Pelea de la Noche” y “Actuación de la Noche”. Eso sí que es hacer que cada golpe cuente.

Max Holloway, el guerrero incansable

Con 26 victorias y 7 derrotas, Holloway no es cualquier luchador. Este hawaiano nacido en 1991 es sinónimo de boxeo de alto volumen, cardio ilógico y una mandíbula que ha resistido el infierno. Fue campeón peso pluma de UFC y ostenta el récord de más golpes significativos conectados en la historia de la organización. No es un peleador que vaya a salir a “pasear” a la jaula; Holloway pelea a morir en cada combate.

¿Revancha con Conor McGregor? El choque que todos quieren ver

El destino ha puesto un reloj en cuenta regresiva para que Holloway se enfrente a McGregor. Su primer duelo en 2013 terminó con McGregor ganando por decisión unánime, pero Holloway anda con la espina clavada — lesionado en el tobillo en ese combate, cree que todavía puede dar pelea. Conor, el mayor vendedor de PPV en la historia de UFC, sigue siendo una bomba mediática aunque lleva años fuera del octágono tras fracturarse la pierna contra Dustin Poirier en 2021.

Un segundo round entre estos dos sería más que una pelea: sería una guerra con un jackpot económico espectacular y un evento que nos prometen con más sangre y acción que una plaza de toros en temporada alta. Holloway no solo quiere la revancha, quiere demostrar que esta vez la historia va de su lado.

El monstruo de peso ligero: Islam Makhachev

Si McGregor es el dinero, Makhachev es el desafío máximo deportivo. El ruso es el actual campeón peso ligero de la UFC y ha demostrado ser un devorador de peleadores con su sambo y lucha de élite, memorializando el legado de su maestro Khabib Nurmagomedov. Con un récord casi impecable (25 victorias, 1 derrota), Islam ha defendido con éxito su cinturón contra gladiadores del calibre de Volkanovski y Oliveira.

Holloway subiría de división para esta batalla. Es un movimiento arriesgado, ya que su historial en peso ligero no es tan glorioso como en pluma, pero con la confianza por las nubes tras UFC 300, busca convertirse en campeón en dos divisiones, un hito reservado para muy pocos.

UFC, la jaula de los sueños y las pesadillas

La UFC sigue siendo la fábrica de sueños y pesadillas más grande del planeta MMA. Desde 1993, ha moldeado a los mejores del mundo bajo reglas estrictas y una espectacularidad que atrae millones. Con la victoria de Holloway y su deseo por grandes peleas, UFC tiene en sus manos materiales para confeccionar eventos que serán recordados años después.

Conclusión: Holloway está encendido, la UFC lo sabe y el fan quiere más

Max Holloway no vino a hacer bulto. Con una victoria por KO que fue un puto poema de técnica y valentía, está poniendo las cartas sobre la mesa para formar parte del selecto grupo de leyendas vivas. Su interés declarado por pelear contra Conor McGregor o Islam Makhachev lo posiciona en el centro del mapa de las grandes guerras que vendrán.

Para nosotros, los que vivimos el día a día en la jaula y fuera, estas peleas son más que eventos. Son batallas que pueden ser historia. PuroMMA estará atento para contártelo al detalle, sin florituras ni medias tintas, como debe ser.

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