Anoche en el Toyota Center de Houston vimos una auténtica carnicería técnica en el evento principal del UFC Fight Night, donde Anthony “Fluffy” Hernandez le hizo saber a Sean Strickland que el trono de peso medio no se regala. El excampeón no pudo mantener su aura de invencible y cayó frente a un Hernandez que vino con hambre y se llevó la victoria logrando un golpe de autoridad en la categoría.
UFC Houston, celebrado el 21 de febrero de 2026, nos regaló un duelo brutal, directo y sin concesiones. Hernandez, conocido por su grappling afilado y su juego de sumisiones letales, demostró que también sabe repartir precisión y control en la jaula. Por su parte, Strickland, reconocido por su boxeo agresivo y su mentalidad de guerrero, se encontró con su némesis: alguien que no solo resistió, sino que respondió con una estrategia impecable.
Anthony Hernandez: el nuevo dolor de cabeza en peso medio
“Fluffy” lleva años puliendo su técnica, desde Legacy Fighting Alliance hasta la UFC. Su estilo es mezcla perfecta de suelo y golpeo, con una voracidad constante para someter o castigar con ground and pound. En Houston, esta vez, optó por controlar a Strickland en cuerdas, sin dejarle respiración ni margen para sus castigos de pie.
Hernandez entró sabiendo que Strickland usa el jab para marcar distancia, pero no supo cerrar el espacio ni defender bien ante la combinación letal que le cayó a la cara. Fue ahí donde la pelea giró, cuando Hernandez conectó un golpe que descompuso la guardia del excampeón. A partir de ese momento, dominó con presión y técnica. Su dominio fue total, sin florituras ni deslices.
Sean Strickland: un guerrero que pagó cara la ausencia de defensa
Strickland es uno de esos luchadores que nunca salen a pasear. Siempre presiona, siempre busca la guerra. Pero anoche, el que salió a arriesgar fue Hernandez. La falta de acertar combos limpios y un error fatal en la defensa terminaron por decidir un enfrentamiento que se veía parejo hasta esa mezcla de ground and pound y sumisión que cerró la historia.
Si bajaste la guardia en la jaula, te mandan directo al hospital. A Strickland le pasó eso. No supo leer bien el timing de Hernandez, y cuando intentó imponer su boxeo, ya era demasiado tarde. Fue un aviso brutal para Strickland y un recordatorio feroz para la división: ahora hay otro jugador fuerte, con hambre y técnica.
Análisis técnico del combate principal
- Hernandez usó un timing perfecto para romper jab y distancia con un overhand contundente.
- Strickland no logró conectar su característico jab ni cruzado con efectividad.
- El ground and pound de Hernandez fue demoledor, controlando la lona y castigando sin concesiones.
- La defensa de Strickland en suelo fue deficiente, permitiendo que “Fluffy” cerrara posiciones peligrosas.
- No hubo espacio para vagancia en la jaula, cada movimiento contó y Hernandez supo ganar con estrategia y brutalidad.
¿Qué significa esta victoria para la división de peso medio?
Esta victoria no solo aumenta el ranking de Hernandez, sino que pone sobre aviso a todos los pesos medios: el dominio que quiso mantener Strickland está comprometido. “Fluffy” ha llegado para mover las bases y para ser el dolor de cabeza de favoritos y campeones.
Este resultado añade picante y expectativa para próximos enfrentamientos. Habrá que estar atentos a si Strickland va por la revancha, pero también a quién más se atreve a cruzar camino con un Hernandez que ya ha demostrado que no es sólo un competidor, sino una amenaza real en la UFC.
Conclusión brutal y sin permisos
Si esperabas otro combate de “cardio disfrazado de MMA”, fue un error. Lo vimos: sangre, control y castigo sin piedad. Anthony Hernandez no vino a jugar, vino a devorar y hundió al excampeón con una performance técnica y aguerrida que pocos esperaban. Sean Strickland aprendió por las malas que en la jaula no hay segundas oportunidades.
Esta noche, en Houston, vimos a un luchador que se tornó leyenda en la sombra; un auténtico “Fluffy” que no solo golpea, te borra del mapa.
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