Arman Tsarukyan no se anda con rodeos cuando habla de su pelea contra Islam Makhachev. El armenio-ruso no solo reconoce al campeón como uno de los mejores peleadores de peso ligero de la UFC, sino que va un paso más allá: admite que Makhachev fue el único que pudo ganarle en el terreno de la lucha. ¿Quién más podría decir algo así sin que sea mera pose? Tsarukyan tiene razones, y las va a soltar sin pelos en la lengua.
¿Por qué Tsarukyan cree que Makhachev fue el único que lo superó en la lucha?
Cuando hablamos de lucha dentro del MMA, estamos frente a un juego de ajedrez físico brutal, donde saber controlar el suelo, defender derribos y regresar a la posición de pie es vital. Tsarukyan es famoso por su base sólida en lucha libre y judo, junto a un striking agresivo que rompe el ritmo del rival. Pero su debut en UFC en abril de 2019 contra Islam Makhachev fue diferente. Makhachev no solo le impuso un ritmo infernal, sino que lo dominó en la lucha desde el primer minuto.
Pese a la derrota por decisión unánime, Tsarukyan resistió más de lo que esperaba el campeón y hasta puso a Makhachev en aprietos en algunos momentos, pero nunca logró tomar el control absoluto. Por eso, para Tsarukyan, ningún otro peso ligero ha demostrado tanta superioridad técnica ni capacidad para dominarle en la lucha como Islam.
Arman Tsarukyan: un guerrero completo que reconoce al maestro
Tsarukyan nació en Georgia, combina lucha libre, judo y gran potencia en el striking para mantener un ritmo alto. Su récord y estilo demuestran que no es cualquier peleador; es un contendiente serio en el peso ligero. El hecho de que admitiera abiertamente que Makhachev fue el único en superarle en la lucha dice mucho de su respeto por el ruso y del nivel brutal del campeón.
Tsarukyan no se anda con cantos de sirena ni victorias de fachada. Cuando dice que Makhachev fue el único que pudo dominarle, está poniendo al ruso en un pedestal técnico (merecido), pero también picando piedra para una posible revancha. Su evolución desde aquella pelea ha sido clara: mejores recursos, más técnica y hambre para demostrar que puede pelear con los mejores.
Islam Makhachev: el amo de la lucha sambo y control absoluto
Makhachev, discípulo de la leyenda Khabib Nurmagomedov, domina el arte de la lucha sambo como pocos. Su estilo en la jaula es un martillo constante: derribos calculados, control posicional y una defensa impenetrable para evitar ser derribado. Su ground and pound es letal porque primero controla, luego castiga. Poco espacio para sorpresas.
Como campeón de peso ligero de la UFC, ha defendido el título con éxito y es considerado uno de los grapplers libra por libra más completos de la actualidad. La lucha no es solo una fase más para él, es EL juego que domina profundamente y lo usa para aplastar mental y físicamente a sus rivales.
¿Qué significa esta declaración para el futuro del peso ligero?
El mensaje de Tsarukyan no viene solo para halagar a Makhachev, sino para marcar territorio. Está dejando claro que solo uno tuvo el talento para superarle de verdad en su punto fuerte, pero que él ha mejorado y está listo para otra batalla. La división de peso ligero en UFC está que arde, y una posible revancha entre Tsarukyan y Makhachev es carne para los aficionados hambrientos de guerra técnica, brutal y sin concesiones.
Ambos han subido peldaños desde aquel combate. Makhachev no se conforma con ser campeón, quiere ser leyenda. Tsarukyan quiere demostrar que su camino hacia la élite es imparable y que puede cambiar la historia. Si algo está claro: cuando se crucen de nuevo en el octágono, no nos vamos a aburrir ni un segundo.
Conclusión
Arman Tsarukyan no se esconde ni vende mentiras. Su respeto por Islam Makhachev es tan enorme como la certeza de que solo él pudo dominarlo en la lucha, su fortaleza más letal. Ese reconocimiento es una declaración de guerra velada y una invitación para una revancha que promete emoción y técnica al más alto nivel.
Si buscas una pelea que combine corazón, resistencia y grappling de élite, esta rivalidad está cocinándose a fuego lento. Para los amantes del MMA técnico y brutal, lo que viene entre Tsarukyan y Makhachev será puro espectáculo sin paños calientes.
