Bo Nickal no se anda con rodeos y acaba de tirar la piedra directamente: acusa a Colby Covington de estar intentando huir de ese esperado choque bautizado como “UFC White House”. En pleno febrero de 2026, la tensión entre estos dos ha tomado el centro de la escena y para Nickal la excusa de Covington de subir de división o evitarle no cuela ni un poco. Aquí no hay filtros ni diplomacia: se viene una guerra verbal que puede acabar con un combate de verdad… si es que Covington tiene los huevos suficientes para aceptarlo.
Bo Nickal pone contra las cuerdas a Covington
La historia es clara. Bo Nickal, joven talento con hambre de guerra y dominio en el peso medio, ve cómo Colby Covington, uno de los peleadores más polémicos y ruidosos del UFC, se echa para atrás justo cuando hay un combate que puede reventar el mundillo MMA: el famoso “UFC White House clash”. Este término se ha viralizado en toda la comunidad hispana de MMA como sinónimo del duelo entre dos bestias que, según Nickal, habría sido el plato fuerte que todo el mundo espera.
Desde la perspectiva de Nickal, Covington está poniendo excusas para esquivar el enfrentamiento. “Quiere subir de categoría, quiere pelear con otros nombres o simplemente está corriendo”, ha dicho sin medias tintas. Y ojo, porque no es la primera vez que lo acusa de “quitarse” de peleas con otros rivales, como cuando Covington le tiró mierda por no aceptar a Yoel Romero. Esta hipocresía solo alimenta la guerra verbal para que esto no quede en palabras sino que explote dentro de la jaula.
¿Por qué Covington estaría esquivando a Nickal?
El punto técnico y estratégico tiene dos aristas. Primero, Colby evalúa subir a peso medio, una categoría que ya ocupa Nickal. Ese salto lógico podría ser usado como pretexto para no chocar con él en welter, ni en medio, dejando la puerta abierta a la duda: ¿está realmente interesado en combatirlo o solo vende humo?
Segundo, Covington sabe que Nickal está haciendo ruido por su estilo brutalmente técnico y su capacidad de imponer grappling y striking sin filo, con precisión quirúrgica. En la jaula no hay paseos, y Nickal tiene la reputación de no dar tregua: esquiva un golpe, te caza, te aprieta la presa con un kimura o un kata gatame, con control absoluto. Eso será una bestia difícil de domesticar para cualquiera que no quiera batalla real.
Colby Covington: Un personaje que incomoda y divide al fan
Colby no se anda con tonterías. Su estilo callejero, su actitud provocadora y sus vueltas políticas han hecho que odien o amen a este peleador. Su pelea más conocida fue aquella guerra encarnizada en UFC 245 o su choque con Masvidal que levantó más expectación por el circo alrededor que por la técnica en sí. Pero Covington tiene armas: volumen constante de golpes, cardio, lucha agresiva y estrategias que han dejado fuera de combate a más de uno.
Por eso mismo, que se le acuse de huir no es chiste. Para un tío como él, la palabra “guerra” en la jaula es su soldado y su bandera. Si está echando pie atrás, la comunidad se pregunta si es estrategia o cobardía disfrazada.
Impacto para la división y la comunidad de MMA en España
Este tira y afloja no es solo ruido de pasillo. La comunidad española, que sigue la UFC con pasión creciente, sabe que peleas así moldean carreras y disputan lugares en ranking, pero también la personalidad y el legado de los peleadores. Que dos figuras con tanta proyección y carisma como Nickal y Covington no terminen en la jaula sería un fracaso para los seguidores, y más aún para los amantes de la técnica y la brutalidad real.
En España, donde el MMA combina lo técnico con el espíritu callejero, este debate genera un choque cultural: ¿vale más la fama y las palabras, o el combate real con sangre y sudor? Aquí queremos ese “Sangre y Arena” en vivo y directo.
Conclusión
Bo Nickal está pidiendo con todas sus fuerzas que Covington deje de poner excusas y acepten el choque que tiene a toda la afición enganchada. La “UFC White House” no es un nombre al azar, es la promesa de un combate que puede cambiar la jerarquía y poner a prueba quién realmente manda en la jaula.
Si Covington la sigue esquivando, la bronca se va a poner mucho más fea y las acusaciones de “quitador” pueden pegar más duro que cualquier golpe. En PuroMMA estaremos atentos a quién tiene el valor de hacer frente y quién solo está jugando al gato y al ratón.
Este duelo no es para despistados. Aquí o luchas o te borran del mapa.
