Justin Gaethje está en la cuerda floja y su entrenador no se anda con chiquitas: si ‘The Highlight’ pierde en UFC 324, el retiro está más cerca que nunca. La franquicia necesita claridad y el que ha dejado la piel en cada pelea sabe que no hay espacio para medias tintas ni excusas. Aquí te contamos el timeline del retiro y qué pasa si Gaethje no puede con su rival esta vez.
La cuenta atrás para el retiro de Justin Gaethje está en marcha
Justin Gaethje no es cualquier peleador. Es la definición en carne y hueso de la guerra dentro de la jaula, un golpeador brutal con un corazón a prueba de balas. Pero también es un tipo que sabe cuándo la cuerda está a punto de romperse. Su entrenador ha dejado claro que el retiro no es un rumor ni un capricho: está en el calendario, y depende exclusivamente de lo que ocurra en UFC 324.
Si ‘The Highlight’ pierde, principalmente si sufre un KO devastador parecido al que le infligió Max Holloway en UFC 300, Gaethje no seguirá estirando la madrugada. La amenaza de otro nocaut que acabe con su legado o, peor, con su salud, está clara y palpable. No hay lugar para la incertidumbre ni para dar vueltas: Gaethje sabe que su cuerpo tiene un límite, y si en UFC 324 no logra lo que busca, la puerta estará cerrada para siempre.
¿Cuál es el plan si Gaethje gana en UFC 324?
La única forma de que Justin siga dando guerra es con una victoria que devuelva esa oportunidad de título que tanto ha exigido y que Dana White le ha negado sistemáticamente. La idea de saltarse peleas innecesarias y plantarse directo frente a Ilia Topuria, el campeón actual, sigue siendo la línea que el equipo de Gaethje tiene muy clara. Tres victorias en las últimas cuatro peleas y el dominio en el top 5 deberían haber bastado para pegar ese salto, pero la UFC sigue jugando a las excusas.
Si ‘The Highlight’ sale del octágono con la mano en alto, estará más cerca que nunca de un combate que podría ser la guerra definitiva por el cinturón. Eso sí, el nivel de exigencia no baja y la presión por no fallar es brutal, porque ahora mismo Gaethje no juega al despiste: es ganar o decir adiós.
El fuego cruzado: UFC, Dana White y el futuro de Gaethje
El detonante del posible retiro no es solo el físico; es también la frustración, el desprecio de la compañía hacia un guerrero que lo ha dejado todo y se ha partido la cara por merecer el título. Justin Gaethje ha dejado claro que no está para malabares ni para danzas con peleadores de relleno. Tres años peleando puertas cerradas para él, sin la oportunidad por el título que merece, desgastan a cualquiera, y Gaethje no es la excepción.
Dana White ha ignorado sus ultimátums y ni siquiera ha mirado en serio la posibilidad de darle la ocasión que es justa para ‘The Highlight’. Eso ha calado hondo y ha llevado a que Gaethje ponga encima de la mesa la opción del retiro si no recibe la oportunidad que busca.
¿Qué significa esto para la división de peso ligero?
La posible retirada de Justin Gaethje dejaría un vacío que la UFC tendrá que llenar rápido. Con jóvenes como Ilia Topuria y Arman Tsarukyan ganando terreno, la división se está renovando a toda velocidad. Gaethje representa la vieja escuela, el músculo y la valentía sin filtro, el tipo de peleador que levanta la grada y pone la división patas arriba.
Si ‘The Highlight’ decide colgar los guantes tras UFC 324, la lucha en las 155 libras será más limpia, pero también menos emocionante. Pocos tienen su estilo de pelea, esa mezcla explosiva de presión absoluta y técnica dura que hace que cada combate suyo sea una guerra sin cuartel.
Conclusión: ¿El fin de una leyenda?
Si esperabas que Justin Gaethje prolongara el show a toda costa, piénsalo dos veces. La realidad es que está a un paso del retiro, y el árbitro no es otro que el resultado de UFC 324. Ganar y seguir peleando; perder y cerrar la puerta. Sin medias tintas.
‘The Highlight’ es un guerrero de pura cepa que sabe cuándo bajarse del tren y no está dispuesto a morir en la lona por caprichos ajenos. Su entrenador lo ha dejado clarísimo: esta es la última función, y el público debe estar listo para la batalla final o para un adiós que será tan brutal como su carrera.
