Paddy “The Baddy” Pimblett, quien ha mantenido una de las rivalidades más ardientes en la UFC con Ilia “El Matador” Topuria, sorprendió al mundo de las MMA al declarar públicamente su apoyo a su rival. Sí, leíste bien. A pesar de sus insultos cruzados y las tensiones que escalaron desde 2022, Pimblett lanzó una bomba al afirmar que Ilia Topuria es el único capaz de tumbar al actual campeón de peso ligero, Islam Makhachev. Olvida el circo de las redes, aquí lo que importa es respeto puro y duro, y más en una división tan brutal como la de los ligeros en la UFC.
Esta declaración abre un nuevo capítulo en la historia de la UFC, en especial para los fans que esperaban un combate entre Pimblett y Topuria, dos guerreros con estilo agresivo y hambre de gloria. Ahora, “The Baddy” no solo pone pausa a su guerra verbal, sino que mete fichas en el potencial de “El Matador” para el título, dejando claro que dentro de la jaula esto no es personal, es cuestión de talento y dominio real.
Paddy Pimblett e Ilia Topuria: Historia de una rivalidad de fuego
La tensión entre estos dos no es cosa de un par de semanas; viene de lejos y con cuchillo en la boca. Todo empezó a gestarse en marzo de 2022, cuando en el vestíbulo de un hotel previo al UFC London, Pimblett y Topuria llegaron a las manos. Esa pelea de pasillo fue la explosión de un conflicto que arrancó con un simple entredicho por un comentario de Pimblett sobre Georgia, tierra de raíces de Topuria. De ahí, solo fue subir el nivel: insultos directos, provocaciones en redes y ganas de romperse la cara.
Topuria no ha tenido pelos en la lengua: llamó “irrespetuoso” a Pimblett y lo desafió a desfigurarlo. Pimblett, por su lado, no se queda corto y ha acusado a Topuria de ser una copia barata de Conor McGregor, asegurando que le rompería la barbilla si se cruzan en UFC. Más que palabras de gimnasio, esto tiene sabor a guerra real. Sin embargo, pese a esos dardos envenenados, ahora Pimblett sorprende con un giro que nadie vio venir: apoyar a su enemigo cuando la pelea con Makhachev está en juego.
¿Quiénes son estos dos fenomenales peleadores?
Paddy “The Baddy” Pimblett
Leyenda en Inglaterra y fenómeno en la UFC, Pimblett es un luchador explosivo, agresivo y con un carisma que no pasa desapercibido. Su estilo de pelea es pura presión, golpeo afilado y mucha confianza. Antes de UFC, dominó Cage Warriors siendo campeón peso pluma. En la jaula, no es de esos que juegan a tantear, va a por la pelea desde el primer segundo, mezclando striking con un grappling efectivo que ha dejado varios rivales tirados.
Ilia “El Matador” Topuria
Con sangre georgiana-española, Topuria es como un torbellino que combina técnica brillante y poder de knockout. Invicto en su carrera profesional, tiene una mezcla mortal de jiu-jitsu de nivel élite y un striking que no da descanso. Subió rápido en la UFC, demostrando que no llega para ser uno más, sino para hacer temblar la división. Su punch es tan preciso y demoledor que parece una máquina de picar carnes.
Por qué el apoyo de Pimblett a Topuria importa y cambia el juego
Cuando Pimblett dice que Ilia es el único que puede tumbar a Makhachev, está poniendo sobre la mesa una verdad que pocos se atreven a decir. Islam es un peso ligero que ha dominado con estrategia, grappling asfixiante y golpes certeros que mandan a dormir. Nadie ha podido con él, y ahora que Topuria asoma como gran contendiente, Pimblett reconoce que su estilo agresivo y completo tiene lo necesario para destronar al campeón.
Este respaldo deja claro que, aunque hay guerra y palabras duras, la realidad es que entre guerreros del más alto nivel se respeta el talento. Pimblett sabe que para tumbar a Makhachev no basta con garra, se necesita técnica pura y poder, y Topuria lo tiene de sobra. Queda una promesa en el aire: si finalmente se cruzan, será un choque de titanes donde el respeto y la sangre correrán a litros.
Conclusión
Paddy Pimblett dejó a un lado el ruido de la rivalidad para reconocer el talento genuino de Ilia Topuria. En un mundo donde la guerra verbal suele ser el plato fuerte, esta declaración va al grano: en la jaula mandan las habilidades y no las palabras. Queda claro que entre los grandes, el foco está puesto en destronar a Islam Makhachev, y Topuria tiene a un aliado inesperado, pero real, en Pimblett. Aquí no se maquillan verdades, se dicen como se pelean: con impacto brutal y respeto técnico, abriendo la puerta a uno de los capítulos más interesantes en la división peso ligero de la UFC.
