McGregor busca la triple corona vs Islam Makhachev en la UFC

Conor McGregor está listo para lo que podría ser la guerra más grande de su carrera. El irlandés, que ya hizo historia siendo el primer peleador en la UFC en tener títulos simultáneos en dos divisiones, no se conforma. Ahora va a por la “triple corona” y apunta directamente a Islam Makhachev, el campeón incontestable de peso ligero. Esta pelea no sería un simple choque de estilos; sería un duelo a vida o muerte entre dos monstruos del octágono.

El reto está claro y a la vista de todos: McGregor quiere recuperar el cinturón de peso ligero que una vez tuvo y subir un peldaño más en su leyenda enfrentándose al hombre que domina la división con mano de hierro. Makhachev, alumno aventajado de Khabib Nurmagomedov, lleva una racha imparable y su grappling es una trampa mortal para cualquiera que ose entrar en su terreno. La UFC, escenario histórico donde ambos se han forjado, tiene en sus manos la llave para esta superpelea que todos los fans están esperando.

Conor McGregor: el guerrero que busca la triple corona

Si hay alguien que sabe cómo ponerse en el mapa es McGregor. El irlandés no solo ganó dos cinturones, sino que un día los tuvo los dos puestos en su cintura, un logro que nadie había conseguido antes en la UFC. Su estilo es un cóctel letal de pegada explosiva y estrategia precisa. Pero ojo, su última gran pelea no fue un paseo: se llevó una fractura de tibia y peroné en la batalla con Dustin Poirier en 2021, y desde entonces su vuelta ha sido tan esperada como incierta.

Ahora McGregor quiere demostrar que sigue siendo el rey del espectáculo y el asesino silencioso. Su declaración de querer la “triple corona” no es humo ni fanfarronería barata. Es una amenaza bien calculada: sabe que sumar otro cinturón reafirmaría su status como leyenda viva. Eso sí, esta vez el rival le va a exigir más que su boxeo y carisma, le tendrá que poner la cara y el corazón en la jaula.

Islam Makhachev: el campeón invencible del peso ligero

Hablar de Makhachev es hablar de dominio absoluto y grappling de élite. Con una base sambo y el respaldo del mismísimo Khabib Nurmagomedov, Islam controla la jaula como pocos. Su forma metódica de desgastar al rival, utilizando limpiezas perfectas y transiciones sin margen de error, es la pesadilla para cualquier golpeador, incluido McGregor.

Desde que ganó el título al someter a Charles Oliveira en UFC 280, Makhachev no ha dado tregua. Ha defendido con éxito ante rivales top como Volkanovski y Poirier, demostrando que no es solo un grappler, sino un campeón completo que sabe cuándo apretar el gas y cuándo desgastar con inteligencia. Para él, un combate contra McGregor es más que otro PPV; es demostrar que el trono de los ligeros no se mueve.

¿Una pelea con sentido o un choque de egos?

Para que esta pelea sea realidad, hay que poner cartas sobre la mesa. McGregor no pelea desde hace más de cuatro años y vuelve de una lesión brutal. En cambio, Makhachev está en la cresta de la ola, con un registro impecable y sin signos de debilidad. El irlandés tendrá que demostrar que no solo sigue siendo un espectáculo para la taquilla, sino que puede aguantar la presión y la técnica de un rival que te puede apagar la luz con un solo ground and pound bien colocado.

La UFC debe pesar el gancho comercial que tiene McGregor, que sigue siendo una máquina de llenar arenas y romper récords de PPV, frente al alto nivel competitivo que exige Islam para darle credibilidad a la lucha por la triple corona. No es una pelea cualquiera; es un pulso entre leyendas y un choque que podría ponerle la etiqueta de “épico” o “fracaso” a la vuelta del irlandés.

¿Qué significa la triple corona en la UFC?

La triple corona es el siguiente nivel para un peleador en la UFC: ser campeón en tres divisiones diferentes. Hasta ahora, McGregor solo ha conquistado dos, pero su ambición es superar ese techo. Si logra tumbar a Makhachev y arrebatarle el peso ligero, se metería en un club exclusivo, con nombres como Amanda Nunes, que agrandan la historia del deporte.

No solo es un símbolo de poder y habilidad, sino también de evolución y adaptación. Saltar de un peso a otro, cambiar el ritmo de pelea y seguir dominando es algo que pocos pueden presumir. La triple corona redefine lo que es ser un guerrero completo en las MMA.

Conclusión

Conor McGregor viene con hambre de gloria y no tiene miedo de enfrentar al rey de su antigua división, Islam Makhachev. Esta pelea no es simplemente por un cinturón más; es la excusa perfecta para que el irlandés vuelva a la palestra luchando por elevar su legado a un nivel que pocos entienden. En el otro rincón está un campeón incisivo, metódico y demoledor que no va a regalar nada.

La UFC tiene la oportunidad de montar un evento histórico y la comunidad ya está marcada por la expectación. Si McGregor vuelve a la jaula contra Makhachev, estamos hablando de un evento que no solo hará historia, sino que tendrá a todo el mundo pendiente del octágono.

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